El Necochea Golf Club continúa consolidándose como un espacio deportivo y social en crecimiento, con propuestas abiertas a la comunidad y una fuerte apuesta a derribar el mito de que se trata de una disciplina exclusiva.
Así lo expresó Carlos Agostini, jugador del club desde hace más de 15 años, quien destacó el carácter inclusivo del golf y su capacidad de adaptarse a todas las edades. “Es un deporte que te permite jugar con personas de cualquier edad. Yo hoy juego con mi nieto de 10 años y disfrutamos los dos por igual”, señaló.
Un deporte sin límites de edad
Una de las principales características del golf es su accesibilidad en términos físicos y etarios. En el club necochense conviven jugadores de distintas generaciones, incluso adultos mayores que continúan compitiendo.
“Tenemos jugadores de más de 80 años que siguen activos. Eso en otros deportes es muy difícil de ver”, explicó Agostini.
El sistema de handicap, que otorga ventajas según el nivel de cada jugador, permite equilibrar la competencia y que todos puedan participar en igualdad de condiciones, más allá de la experiencia o la habilidad.
Un espacio abierto a la comunidad
Desde el club buscan acercar el golf a nuevos jugadores mediante propuestas accesibles. Entre ellas, se destacan clases gratuitas para quienes quieran iniciarse en la disciplina.
Este jueves, por ejemplo, se realizará una jornada abierta para mayores, con clases a cargo del profesor Gonzalo Ortiz, responsable de la escuela de menores y referente del club.
“La idea es que la gente venga, pruebe y vea de qué se trata. No hace falta ser socio desde el primer día”, remarcó Agostini.
Además, el predio puede visitarse libremente, lo que permite conocer un espacio natural único dentro de la ciudad.
Formación y proyección
El Necochea Golf Club también se distingue por su escuela de menores, que ha formado jugadores que incluso lograron becas deportivas en universidades de Estados Unidos.
Actualmente, varios jóvenes del club continúan desarrollándose en el exterior, mientras que a nivel local la escuelita sigue creciendo con chicos desde edades muy tempranas.
“Es impresionante ver a los más chicos. Algunos tienen el palo más grande que ellos, pero ya están jugando y compitiendo”, comentó.
Un deporte mental
Más allá de lo técnico, el golf exige una gran fortaleza mental. La concentración y el control emocional son claves para el rendimiento.
“Es un deporte de mucha cabeza. Si te calentás, perdés. No hay forma de recuperar un mal golpe, queda anotado y hay que seguir”, explicó Agostini.
En ese sentido, destacó que la diferencia entre un buen jugador y uno promedio suele estar en la capacidad de mantener la calma durante toda la vuelta.
Competencia y actividad constante
El calendario del club se mantiene activo durante toda la semana, con torneos y distintas modalidades de juego.
En los próximos días se disputará un torneo de 36 hoyos durante el fin de semana, además de competencias previas de 18 hoyos y modalidades por equipos.
“Siempre tratamos de generar actividad. Hay gente que viene a Necochea y ya tiene como rutina venir a jugar al golf”, indicó.
Derribando prejuicios
Uno de los objetivos del club es cambiar la percepción histórica del golf como un deporte elitista.
“Antes era más caro empezar, hoy no. Podés arrancar con una inversión mínima. Lo importante es que la gente se acerque y lo pruebe”, afirmó.
Con esta visión, el Necochea Golf Club busca seguir creciendo, sumar nuevos jugadores y consolidarse como un espacio accesible, inclusivo y en permanente desarrollo dentro de la ciudad.












