La situación de la salud pública en el interior del distrito de Necochea volvió a quedar en el centro de la escena tras los reclamos surgidos en La Dulce, y desde el Concejo Deliberante buscan dar una respuesta concreta a través de una herramienta excepcional: la declaración de la emergencia sanitaria.
El concejal Marcelo “Chelo” Rivero puso en contexto el escenario actual al remarcar que el sistema de salud municipal históricamente ha sido uno de los pilares del distrito. Sin embargo, reconoció que en los últimos tiempos comenzaron a evidenciarse dificultades, particularmente en localidades del interior donde la falta de profesionales y recursos se volvió más visible.
El caso de La Dulce actuó como punto de inflexión. El fallecimiento de una vecina y los reclamos sostenidos de la comunidad expusieron una problemática que, según indicó Rivero, “venía desde hace años” sin una solución definitiva. A partir de ese episodio, se intensificaron las manifestaciones y se generaron instancias de diálogo con el Ejecutivo.
En ese marco, desde el cuerpo legislativo avanzaron en un proyecto de ordenanza que busca declarar la emergencia sanitaria en todo el distrito, con foco en las localidades del interior. La iniciativa apunta a dotar al Departamento Ejecutivo de herramientas concretas para actuar con mayor flexibilidad y rapidez frente a la crisis.
Entre los principales ejes, se contempla la posibilidad de contratar médicos bajo condiciones más competitivas, incluso ofreciendo remuneraciones superiores a las habituales para incentivar la radicación de profesionales en zonas donde hoy resulta difícil cubrir la demanda.
Además, la propuesta incluye la gestión de recursos para la adquisición de nuevas ambulancias, una de las demandas más reiteradas por los vecinos de localidades como Juan N. Fernández, Clarás y Santa Marina, que también se sumaron a los reclamos surgidos en La Dulce.
Rivero también advirtió que el contexto general agrava la situación. La ausencia de un sistema de salud privada sólido en Necochea hace que la totalidad de la población dependa del sistema público, lo que incrementa la presión sobre hospitales y unidades sanitarias. A esto se suma el impacto de la crisis económica, que llevó a muchos vecinos a abandonar prepagas y obras sociales.
En paralelo, el concejal planteó la necesidad de fortalecer el sistema en su conjunto, no solo con recursos municipales, sino también con un mayor acompañamiento de los gobiernos provincial y nacional, así como de organismos vinculados al sector productivo.
La discusión por la emergencia sanitaria se da en un contexto más amplio, donde también se analizan otros temas sensibles para el distrito, como el transporte público, la posible eliminación de organismos técnicos como el INTA y el impacto de políticas nacionales en los servicios esenciales.
De aprobarse la ordenanza, el Ejecutivo contará con mayores herramientas para intentar revertir una situación que, según coinciden desde distintos sectores, dejó de ser un problema puntual para convertirse en un desafío estructural que atraviesa a todo el interior del distrito.












