La Escuela Secundaria Nº14 de Necochea fue escenario de una jornada de reflexión y trabajo conjunto entre docentes, estudiantes y familias ante situaciones recientes de violencia juvenil que generan preocupación en toda la comunidad educativa.
La actividad, desarrollada en ambos turnos, tuvo como objetivo abordar conflictos vinculados principalmente a amenazas y situaciones de intimidación entre alumnos, muchas de ellas originadas en redes sociales.
Un problema que excede a la escuela
La directora del establecimiento, Mariana Pérez, explicó que si bien los hechos no se limitan únicamente al ámbito escolar, sí impactan directamente en la convivencia diaria.
“Son situaciones que preocupan no solo a la comunidad educativa, sino a la sociedad en general. Muchas veces estos conflictos se gestan en redes sociales y luego se trasladan a la escuela”, señaló.
En ese sentido, remarcó que el uso de dispositivos móviles dentro de la institución está siendo revisado, con el objetivo de reducir su incidencia en la dinámica escolar.
Prevención desde el vínculo y la escucha
Desde la institución destacan que el principal eje de trabajo es la prevención a través del acompañamiento cercano a los estudiantes.
La Secundaria Nº14 cuenta con una matrícula de alrededor de 150 alumnos y funciona en un entorno que la propia directora define como “una escuela casi rural dentro de la ciudad”, lo que permite un seguimiento más personalizado.
“Los chicos necesitan ser escuchados, reconocidos. A partir de ese vínculo es donde aparece la confianza para anticipar situaciones y poder intervenir a tiempo”, explicó.
El trabajo en equipo entre docentes y personal de la escuela, junto con la observación cotidiana en aulas y espacios comunes, forma parte de las estrategias para detectar conflictos de manera temprana.
El rol clave de las familias
Uno de los puntos centrales que surgió en la jornada fue la necesidad de reforzar el compromiso familiar, especialmente en el nivel secundario.
Según indicó Pérez, existe una tendencia a que los adultos se involucren menos a medida que los estudiantes crecen, lo que dificulta el abordaje integral de estas problemáticas.
“En secundaria hay más autonomía y a veces las familias se corren. Pero la escuela no puede sola, es fundamental la corresponsabilidad”, sostuvo.
No obstante, destacó como positivo el alto nivel de participación en la reunión, donde padres y madres manifestaron su preocupación y se avanzó en la construcción de acuerdos comunes.
Estudiantes comprometidos con el mensaje
Como parte de la jornada, los propios alumnos elaboraron un flyer en rechazo a la violencia, que será difundido en redes sociales y medios locales.
La iniciativa busca visibilizar la postura de los ახალგაზრდes frente a estas situaciones y promover una convivencia basada en el respeto.
Un desafío que atraviesa a toda la sociedad
El caso de la Secundaria Nº14 refleja una problemática más amplia, donde la influencia de las redes sociales, la falta de regulación en ciertos espacios y los cambios en los vínculos familiares generan nuevos desafíos para las instituciones educativas.
Desde la escuela apuestan a que el trabajo conjunto entre docentes, familias y estudiantes permita revertir estos episodios y fortalecer la convivencia.
“Lo importante es que estas situaciones queden en el pasado y podamos seguir construyendo espacios de respeto”, concluyó la directora.












