En el marco del Día del Animal, desde el CAAN volvieron a advertir sobre la falta de conciencia social en torno al cuidado responsable y el abandono de mascotas, una problemática que, aseguran, sigue lejos de resolverse.
Cristina Camarero, referente de la institución, señaló que hace más de tres décadas trabajan en el rescate, castración y cuidado de perros en situación de calle, aunque la realidad no ha cambiado de manera sustancial.
“Hace 32 años que venimos haciendo lo mismo y la situación no se controla”, afirmó, al remarcar que el crecimiento de la población animal continúa siendo un desafío.
La organización, que cuenta con refugio propio y personalidad jurídica, sostiene su labor a partir del esfuerzo de voluntarios y la colaboración de la comunidad, pero advierte que muchas veces se le atribuyen responsabilidades que corresponden a los dueños de los animales.
“Pretenden que resolvamos problemas que deberían asumir los propios responsables”, explicó, en referencia a casos de abandono o falta de atención veterinaria.
Uno de los puntos más críticos señalados es la naturalización de prácticas como dejar a los perros sueltos en la vía pública. Según indicó, esa conducta genera múltiples consecuencias, desde accidentes hasta la reproducción descontrolada.
“Esa ‘vueltita’ del perro provoca un montón de problemas”, sostuvo.
En ese sentido, insistió en la importancia de medidas básicas como la castración, la identificación de las mascotas y el compromiso cotidiano de los propietarios.
Además, alertó sobre la persistencia de situaciones de abandono, incluso en animales que convivieron durante años con una familia. “Después de ocho o diez años los dejan porque se mudan o no los pueden tener”, lamentó.
Desde la institución también remarcaron que la demanda crece de manera constante, especialmente en casos de animales extraviados o rescatados, lo que genera una sobrecarga en el trabajo diario.
Ante este escenario, solicitaron la colaboración de la comunidad, ya sea a través de donaciones de alimento, mantas, medicamentos o incluso tiempo como voluntarios.
“Todo suma y es necesario para poder seguir”, indicaron.
Finalmente, reiteraron el pedido de compromiso social para abordar una problemática que, según coinciden, requiere no solo del trabajo de organizaciones, sino también de un cambio cultural profundo en la relación con los animales.












