La caída en los niveles de vacunación encendió una señal de alerta entre profesionales de la salud, que advierten sobre el riesgo de reaparición de enfermedades que se encontraban controladas.

En diálogo con el programa Esta Mañana de NecRadio 98.3, la médica Karina Mazeris señaló que actualmente la cobertura se ubica en torno al 65%, muy por debajo del 80% necesario para evitar la circulación de enfermedades prevenibles.
La situación no es aislada, sino que se replica en toda la región de América, en un contexto que incluso motivó la puesta en marcha de la Semana de la Vacunación en las Américas, impulsada por organismos internacionales.
Según explicó, uno de los factores que influyen en esta baja es la sobreinformación y la circulación de contenidos sin respaldo científico, especialmente en redes sociales, que generan dudas y desconfianza en la población.
“Hay mucho flujo de información y no toda es confiable”, sostuvo, al remarcar la importancia de llevar tranquilidad y reforzar el mensaje de que las vacunas son seguras.
En ese sentido, recordó que muchas enfermedades graves lograron ser controladas gracias a la vacunación, como el sarampión, la meningitis o la poliomielitis, y advirtió que la disminución en la cobertura puede favorecer su reaparición.
“El riesgo de que vuelvan los brotes existe si bajamos la guardia”, afirmó.
En el plano local, indicó que si bien no hay una fuerte corriente antivacunas, sí se registran retrasos en la aplicación por cuestiones cotidianas, como falta de tiempo o dificultades para asistir a los centros de salud.
Ante este escenario, desde el sistema sanitario se implementan estrategias para mejorar el acceso, como la extensión de horarios y la apertura de vacunatorios los días sábados, con el objetivo de evitar el ausentismo escolar y laboral.
Además, se recordó que las vacunas del calendario son gratuitas, obligatorias y pueden aplicarse en simultáneo, sin riesgos, incluso varias dosis en una misma visita.
Finalmente, la profesional insistió en la importancia de la prevención y el compromiso de las familias. “Decidir no vacunar también tiene consecuencias a futuro”, advirtió, al tiempo que llamó a completar los esquemas para evitar retrocesos en materia sanitaria.











