El bowling de Necochea volvió a vivir una semana de intensa competencia en las pedanas del Club Huracán, con un torneo que reunió a jugadores de distintas ciudades y que tuvo un cierre cargado de emoción. El gran protagonista fue Gonzalo Siciliano, quien se consagró campeón tras una definición ajustadísima que se resolvió recién en la última casilla.
El certamen contó con cerca de 90 jugadores y una importante presencia femenina, con 17 mujeres en competencia, un número destacado para este tipo de torneos. Además de los representantes locales, participaron jugadores de Mar del Plata, Lobería, Tres Arroyos, San Cayetano, Madariaga y otras localidades, aunque el mal tiempo complicó la llegada de algunos competidores y obligó a reprogramar tiradas.
Desde la organización, Ana Bernal y Gustavo Rinsi destacaron el balance positivo del torneo, más allá de las dificultades climáticas y logísticas. La competencia se extendió hasta altas horas de la madrugada, con jornadas largas, reacomodamientos de horarios y un trabajo permanente para sostener el desarrollo del certamen.
“Fue muy lindo. La gente colaboró, no se quejó nadie y todos se fueron contentos”, resumió Bernal, quien remarcó también el esfuerzo que implicó estar casi 24 horas dentro del bowling para completar la actividad.
El torneo tuvo premios especiales para la mejor dama clasificada, la mejor línea, el mejor match y el campeón. En damas, la más destacada fue Sonia Sorú, de Mar del Plata, histórica jugadora y campeona argentina, quien volvió a mostrar su jerarquía en las pedanas de Huracán.
En lo deportivo, la definición del título fue uno de los momentos más vibrantes del fin de semana. Siciliano llegó a la instancia final después de atravesar una semifinal complicada, en la que estuvo cerca de quedar eliminado. Sin embargo, una gran reacción en las últimas casillas le permitió meterse entre los ocho mejores y seguir en carrera.
“Venía complicado, no podía generar juego. Pero pasé a las pedanas 1 y 2, donde suelo jugar mejor, y ahí pude levantar”, contó el campeón, que logró clasificar a la final en el último lugar.
Ya en la definición, Siciliano protagonizó una pelea palo a palo con Oscar Figueroa. Tras las primeras líneas, Figueroa había sacado una diferencia importante, pero el necochense reaccionó en la tercera con una línea de 165 palos que lo dejó apenas por delante antes del tramo final.
La última línea fue pura tensión. Con ambos jugadores marcando diferencias mínimas, el título se definió en la última casilla. Siciliano llegó con una ventaja estrecha y necesitaba cerrar con precisión para asegurar el campeonato. Lo consiguió con oficio y sangre fría, quedándose con un triunfo muy celebrado por toda la delegación local.
“Hasta la última casilla no se sabía. Para el que lo mira de afuera es hermoso, pero para el que está jugando es un sufrimiento”, reconoció el campeón.
Más allá del resultado individual, Siciliano valoró el trabajo dirigencial que permitió recuperar el movimiento del bowling local. “Si no estuvieran ellos, hoy la federación no estaría presente de esta manera. Han revivido el bowling de Necochea”, señaló en referencia a Bernal, Rinsi y quienes sostienen la actividad.
El torneo también dejó buenas sensaciones pensando en lo que viene. Desde la organización ya proyectan una nueva competencia para octubre, mientras que los jugadores continúan preparándose para los campeonatos argentinos de fin de año.
Con una convocatoria importante, jugadores de gran nivel y una definición inolvidable, el torneo de Huracán volvió a confirmar que el bowling necochense mantiene viva una tradición fuerte, con historia, presente y futuro.












