Necochea y Quequén atravesaron este lunes 21 de septiembre una jornada completamente condicionada por el temporal. La alerta naranja por fuertes vientos se hizo sentir durante buena parte del día, con intensas ráfagas, complicaciones en distintos sectores y un mar embravecido que dejó algunas de las imágenes más impactantes sobre la costa.
El comienzo de la semana estuvo lejos de ofrecer condiciones primaverales. Con temperaturas bajas, precipitaciones y viento persistente del sudoeste, las condiciones meteorológicas fueron empeorando y obligaron a adoptar diferentes medidas preventivas.
La alerta naranja y ráfagas de gran intensidad
El pronóstico anticipaba una jornada complicada, con vientos sostenidos de entre 42 y 50 kilómetros por hora durante buena parte del día.
Las ráfagas previstas alcanzaban entre 79 y 87 km/h durante la mañana y podían ubicarse entre los 88 y 97 km/h durante la tarde, mientras que hacia la noche se esperaba una disminución progresiva de su intensidad.
La combinación del viento, las lluvias y las condiciones adversas mantuvo a Necochea y Quequén bajo un escenario meteorológico complejo durante varias horas.
Suspendieron las clases
Ante la intensidad del fenómeno, durante la mañana se tomó una de las principales medidas preventivas de la jornada.
Por recomendación de Defensa Civil, la Jefatura Distrital de Educación Estatal, la Jefatura Regional de DIEGEP y el Consejo Escolar resolvieron suspender las clases correspondientes a los turnos tarde y vespertino.
La decisión buscó evitar el desplazamiento de estudiantes, docentes y personal educativo mientras continuaban las fuertes ráfagas y las condiciones meteorológicas adversas.
El mar avanzó y la playa se llenó de espuma
Uno de los sectores donde con mayor claridad pudo observarse la fuerza del temporal fue la costa.
El intenso viento estuvo acompañado por una importante crecida del mar, que avanzó sobre sectores de la playa y generó un fuerte oleaje.
En la zona del parador Karamawi se produjo además una enorme acumulación de espuma. Impulsada por las ráfagas, terminó cubriendo amplios sectores de la arena y dejó una particular postal de la jornada.
Pero las consecuencias de la fuerza del mar no quedaron solamente en las imágenes.
La sudestada derribó la pasarela de Karamawi
Con el paso de las horas, la crecida y el fuerte oleaje terminaron afectando también la infraestructura ubicada sobre la costa.
En Karamawi, la fuerza de la sudestada derribó la pasarela de acceso a la playa, mostrando la intensidad con la que el mar golpeó sobre ese sector durante el temporal.
La estructura quedó afectada después de una jornada en la que el agua había avanzado considerablemente sobre la arena y las olas habían mostrado una fuerza poco habitual.
Una jornada marcada por el temporal
El lunes dejó así distintas postales de un mismo fenómeno: fuertes ráfagas sobre la ciudad, suspensión preventiva de las clases, un mar que avanzó sobre la costa, espuma cubriendo la playa, daños en Karamawi y condiciones extremas para quienes se encontraban navegando.
Un comienzo de semana atravesado de principio a fin por el mal tiempo y con imágenes que reflejaron la fuerza que alcanzaron el viento y el mar sobre Necochea y Quequén.












