El analista internacional Emiliano Cosio, desde Asunción, explicó la profunda crisis financiera e institucional que atraviesa Paraguay tras la intervención de Ueno Bank, una entidad con casi tres millones de clientes. El escándalo provocó la renuncia del presidente Santiago Peña, que todavía no fue aceptada, y abrió un proceso de juicio político. Crece la preocupación por los ahorros de miles de familias y por los fondos públicos y previsionales comprometidos.
En diálogo con el equipo periodístico de NEC Radio 98.3 del Multimedio NQ, durante el espacio del periodista Miguel Abálsamo, el analista internacional Emiliano Cosio, desde Asunción del Paraguay, brindó un detallado panorama de la crisis que atraviesa el país vecino. En esta oportunidad, la entrevista estuvo a cargo de Hugo, quien reemplazó a Abálsamo, y permitió conocer las consecuencias políticas, económicas y sociales del colapso de Ueno Bank, una de las entidades financieras de mayor crecimiento de los últimos años en Paraguay.
“Paraguay está atravesando una crisis política institucional profunda. Comenzó con una crisis financiera enfocada puntualmente en un banco y terminó convirtiéndose en una crisis política profunda”, explicó Cosio.
La situación alcanzó su punto más delicado con la renuncia presentada por el presidente Santiago Peña, en medio de fuertes cuestionamientos por sus anteriores vínculos empresariales con el grupo propietario del banco.
Sin embargo, su dimisión no había sido aceptada formalmente y el mandatario continuaba ejerciendo la presidencia mientras avanzaba el procedimiento de juicio político. Reuters+1
Santiago Peña continúa formalmente como presidente y enfrenta un juicio político
Uno de los aspectos más importantes de la crisis es la situación institucional del mandatario paraguayo.
Cosio explicó que, aunque Peña presentó su renuncia, el Congreso no la había aceptado y, por lo tanto, seguía siendo legalmente el presidente de Paraguay.
“Santiago Peña sigue siendo el presidente de Paraguay porque no se le aceptó la renuncia. Legalmente sigue siendo el presidente”, señaló.
El analista detalló que el mandatario había solicitado una prórroga de 72 horas para preparar su defensa, pero el Senado rechazó ese pedido y lo convocó a comparecer.
La Cámara de Diputados había aprobado la acusación contra Peña por 78 votos a favor y ninguno en contra. En cambio, rechazó impulsar el mismo procedimiento contra el vicepresidente Pedro Alliana. Infobae+1
Por qué el Congreso no aceptó la renuncia
Durante la entrevista, Cosio explicó que detrás de la discusión sobre la dimisión presidencial existe una cuestión jurídica determinante.
La Constitución paraguaya contempla la figura de senador vitalicio para los expresidentes elegidos democráticamente, con la excepción de aquellos que hayan sido condenados en un juicio político.
En consecuencia, el orden en que se resuelvan la renuncia y el juicio político puede tener consecuencias sobre los fueros del mandatario y su eventual responsabilidad judicial.
“No querían que Santiago Peña se convierta en senador vitalicio para que no tenga fueros y poder proceder de esta manera al juicio político y, en tal caso, en causas judiciales”, explicó.
La discusión mantiene abierta la incertidumbre sobre la continuidad del presidente y la eventual asunción de Pedro Alliana.
Ueno Bank: de una financiera a una entidad con casi tres millones de clientes
Cosio dedicó buena parte de su análisis a explicar cómo una entidad financiera que comenzó vinculada al microcrédito terminó convirtiéndose en uno de los bancos más importantes del país.
Según relató, los antecedentes de la actividad financiera del grupo se remontan a décadas anteriores, cuando comenzó a expandirse mediante servicios destinados a trabajadores independientes y sectores informales de la economía.
El crecimiento se aceleró durante los últimos años, con fusiones empresariales, servicios digitales, tarjetas y promociones comerciales.
En 2023, Ueno comenzó a operar como banco y posteriormente amplió considerablemente su presencia en el sistema financiero paraguayo.
“Está dentro de los cinco bancos más grandes del Paraguay, apuntando masivamente a tarjetas, a grandes promociones, con un bajo costo operativo”, describió Cosio.
Uno de los datos más impactantes es la cantidad de personas alcanzadas por la crisis.
La entidad llegó a reunir alrededor de 2,9 millones de clientes, en un país de poco más de seis millones de habitantes. Dw.com+1
“Casi tres millones de clientes en un Paraguay que tiene seis millones de habitantes. Este es un dato importantísimo”, remarcó.
Los pequeños ahorristas, entre los principales afectados
El analista advirtió que la crisis no afecta únicamente a grandes inversores o empresas, sino también a trabajadores que utilizaban los servicios bancarios para administrar sus ingresos cotidianos.
Cosio explicó que la expansión de Ueno estuvo estrechamente vinculada a sectores de la economía informal que encontraron en la entidad una forma de acceder a cuentas, medios de pago y billeteras digitales.
“Afectó a la gente de a pie, porque mucha gente no son grandes ahorristas, sino personas que tenían sus recursos del día a día para poder trabajar”, sostuvo.
Según su análisis, la inmovilización de los fondos genera dificultades inmediatas para familias que dependen de ese dinero para sostener sus actividades comerciales y cubrir necesidades básicas.
También advirtió que las consecuencias pueden extenderse a los familiares de los titulares de las cuentas.
“Esto atraviesa a toda la sociedad paraguaya”, afirmó.
Fondos jubilatorios y depósitos públicos bajo investigación
Otro de los puntos más delicados es la participación de recursos estatales en la entidad intervenida.
Cosio señaló que Ueno Bank había recibido importantes depósitos procedentes de organismos públicos, entre ellos el Instituto de Previsión Social (IPS) de Paraguay.
Durante la entrevista mencionó cifras superiores a los 800 millones de dólares vinculadas a depósitos institucionales, aunque esa suma corresponde al conjunto de fondos públicos señalados en la crisis y no exclusivamente al sistema previsional.
La información periodística disponible indica que el banco mantenía aproximadamente 850 millones de dólares en depósitos públicos, de los cuales unos 380 millones correspondían al IPS. Infobae+1
Para el analista, esta situación amplificó las consecuencias del colapso financiero.
“Están afectando a los pequeños ahorristas, a la gente de a pie, a los jubilados”, advirtió.
También mencionó cuestionamientos sobre los mecanismos de supervisión del Banco Central del Paraguay y los posibles conflictos de intereses entre autoridades políticas, organismos reguladores y responsables de la entidad.
La relación de Santiago Peña con el banco
Cosio explicó que las vinculaciones empresariales del mandatario con el grupo financiero se encontraban entre los principales motivos de controversia.
Según detalló, durante 2025 comenzaron a difundirse públicamente antecedentes sobre la participación accionaria de Peña en empresas relacionadas con Ueno.
El mandatario había mantenido vínculos con Ueno Holding, aunque negó haber tenido participación directa en el banco. Estas relaciones forman parte de las cuestiones examinadas en las investigaciones y acusaciones políticas, sin que ello implique por sí solo una responsabilidad penal demostrada. Dw.com+1
La crisis también provocó la salida de Carlos Carvallo de la presidencia del Banco Central, después de que surgieran cuestionamientos sobre sus anteriores funciones en el grupo financiero.
Para Cosio, el caso expone las dificultades que aparecen cuando los intereses económicos y políticos se encuentran estrechamente relacionados.
“No tiene nada que ver con la crisis argentina de 2001”
Uno de los puntos en los que el analista hizo especial hincapié fue la comparación entre la situación paraguaya y la crisis económica argentina de 2001.
Cosio rechazó esa equivalencia y explicó que, a su entender, existen diferencias fundamentales.
“En los medios argentinos se está haciendo una comparación errónea, comparando la situación actual de Paraguay con la crisis política y financiera de 2001 en la Argentina. No tiene nada que ver”, afirmó.
Según su interpretación, el problema se encuentra concentrado principalmente en Ueno Bank y no se ha extendido de la misma manera al conjunto de las entidades financieras.
“Es un banco importante, por supuesto, pero está focalizado en ese banco. No se ve reflejado en otros bancos del Paraguay hasta el momento”, señaló.
También consideró que las demás entidades cuentan con condiciones de liquidez que podrían contribuir a evitar una crisis financiera generalizada.
Las autoridades regulatorias paraguayas han sostenido que existen mecanismos de garantía para una parte importante de los depósitos y que los riesgos para el resto del sistema financiero se encuentran contenidos. Reuters+1
La incertidumbre sobre la devolución de los ahorros
Una de las principales preocupaciones de la población es conocer cuándo podrá recuperar su dinero.
Cosio explicó que numerosas familias dependen de sus cuentas bancarias para desarrollar actividades laborales, pagar gastos y mantener sus hogares.
“Todavía no se sabe bien qué se va a resolver con los fondos de la mayoría de los clientes”, expresó durante la entrevista.
El procedimiento de resolución bancaria contempla mecanismos legales de protección de depósitos y adelantos de devolución para los ahorristas comprendidos en las garantías correspondientes.
Sin embargo, permanecen interrogantes sobre los plazos de recuperación y el tratamiento de los montos que superen los límites garantizados. Dw.com+1
La crisis también repercute en Argentina
Cosio destacó que las consecuencias no se limitan al territorio paraguayo.
Durante la entrevista recordó que en Argentina reside una importante comunidad de ciudadanos paraguayos que mantiene vínculos familiares y económicos con su país de origen.
En muchos casos, explicó, existen familias que dependen de transferencias o recursos administrados mediante el sistema bancario paraguayo.
“Esto también está repercutiendo en Argentina porque hay una gran comunidad de paraguayos que reciben fondos de familiares de esos bancos”, señaló.
Para el analista, el impacto social debe analizarse más allá de la cantidad de clientes registrados.
“Afecta a tres millones de personas, pero el efecto es colateral porque afecta a familias enteras”, sostuvo.
Movilizaciones en Asunción y fuerte participación de los jóvenes
La crisis financiera también provocó manifestaciones en las calles de Asunción.
Cosio destacó que, hasta el momento de la entrevista, las movilizaciones se desarrollaban de manera pacífica, aunque describió un clima de creciente preocupación.
“Por ahora las movilizaciones son pacíficas en Asunción, pero está muy movilizada la sociedad, sobre todo la juventud”, explicó.
El analista resaltó especialmente la presencia de jóvenes que acompañan los reclamos de los ahorristas y exigen respuestas institucionales.
También sostuvo que las protestas expresan un malestar que supera a los clientes directamente afectados por la entidad financiera.
Una crisis política que ya venía desarrollándose
Más allá del colapso bancario, Cosio consideró que Paraguay arrastraba tensiones políticas previas.
En ese sentido, mencionó las diferencias internas dentro del Partido Colorado y el peso del sector identificado con el expresidente Horacio Cartes.
También hizo referencia a los resultados electorales en Asunción y a las dificultades que enfrenta el oficialismo para mantener su cohesión política.
Según su análisis, el escándalo financiero terminó profundizando una situación que ya presentaba conflictos internos.
“Paraguay venía con una crisis política profunda en el seno del Partido Colorado”, expresó.
El analista sostuvo que el proceso de recuperación de la confianza pública podría extenderse durante un período considerable.
“La pérdida de confianza, luego recuperarla, no se hace de un día para el otro”, advirtió.
Preocupación por el cierre del año
Durante la entrevista también se analizó el impacto que podría tener la crisis en los últimos meses del año.
Cosio señaló que la proximidad de las fiestas de Navidad y Año Nuevo aumenta la preocupación de quienes no pueden disponer normalmente de sus ahorros.
El analista recordó que para muchas familias estos recursos representan el sustento cotidiano y resultan fundamentales para afrontar los gastos habituales.
También consideró que el Gobierno paraguayo enfrenta el desafío de recuperar la estabilidad institucional mientras se buscan respuestas para los depositantes.
“La situación a futuro está complicada”, resumió.
Un escenario abierto y de consecuencias imprevisibles
Sobre el final de la comunicación, Cosio señaló que continuará siguiendo de cerca la situación paraguaya, aunque tiene previsto regresar a Buenos Aires antes de finalizar el año.
El analista insistió en que el desenlace político y financiero todavía presenta numerosas incógnitas.
Para Paraguay, el desafío inmediato consiste en resolver la situación institucional de Santiago Peña, garantizar respuestas a los ahorristas y restablecer la confianza en el sistema financiero.
Lo que comenzó como una crisis concentrada en una entidad bancaria terminó convirtiéndose en uno de los episodios políticos más delicados de los últimos años para el país vecino.











