El defensor de Villa del Parque tuvo una destacada actuación en el empate sin goles frente a Mataderos, en el clásico entre Barrio Norte y Barrio Sur. En diálogo con Zoom El Deportivo, contó cómo vivió el encuentro desde adentro, la expectativa que se generó durante la semana y la preparación mental para afrontar un partido especial.
Los clásicos tienen un condimento especial. La historia, la rivalidad deportiva, el acompañamiento de los hinchas y las emociones que se ponen en juego hacen que cada encuentro se viva de una manera diferente. Y el último enfrentamiento entre Mataderos y Villa del Parque, disputado en el Complejo Gustavo Atilio Portugal, no fue la excepción.
En el empate 0-0 entre Barrio Norte y Barrio Sur, uno de los futbolistas que se destacó por su rendimiento fue Lucio Szpyt, marcador central de Villa del Parque, quien tuvo una actuación sobresaliente y estuvo entre los candidatos al Premio Dolche, reconocimiento a la figura del partido. Su desempeño, junto al de Marcos López, lo ubicó entre los grandes protagonistas de una jornada que se vivió con mucha intensidad.
En diálogo, Lucio compartió sus sensaciones sobre un clásico que, según reconoció, estuvo a la altura de las expectativas que se habían generado durante la semana.
“Me habían transmitido que jugarlo en cancha de Mataderos tenía un plus. Creo que se vivió así y fue una fiesta, tanto de nuestra parte, con toda la gente que nos fue a alentar, como también de ellos”, expresó.
Un clásico que se vivió con intensidad
Para Lucio, el encuentro tuvo todos los ingredientes que hacen especial a esta clase de partidos. La expectativa previa, el folclore del fútbol y el acompañamiento de ambas parcialidades contribuyeron a generar un marco destacado para el enfrentamiento entre los dos históricos rivales de la ciudad.
El defensor contó que, desde su llegada al club, sus compañeros, el cuerpo técnico y la gente de Villa del Parque le habían anticipado lo que significaba jugar este clásico, especialmente en la cancha de Mataderos. “Me decían que iba a vivir un clásico inolvidable y creo que así también fue”, sostuvo.
Lejos de dejarse llevar por la presión del contexto, el marcador central aseguró que pudo afrontar el compromiso con tranquilidad y una buena preparación mental, dos aspectos que consideró importantes para alcanzar un rendimiento destacado. “La verdad que lo tomé con mucha tranquilidad. Mentalmente creo que me preparé muy bien y, gracias a Dios, al igual que todos mis compañeros, pudimos tener un gran desempeño”, señaló.
Una actuación para destacar
Aunque el resultado terminó sin goles, el clásico dejó actuaciones individuales que merecieron reconocimiento. En ese marco, Lucio fue uno de los futbolistas más destacados de Villa del Parque, aportando seguridad en la última línea en un encuentro que se disputó con intensidad y mucha expectativa.
Más allá de los nombres propios, el empate reflejó la paridad de un clásico en el que ninguno logró romper el cero, pero que volvió a demostrar la importancia que tiene este enfrentamiento para el fútbol local.
Para Lucio, la experiencia quedará entre los recuerdos importantes de su recorrido futbolístico. Vivir por primera vez, o experimentar desde adentro, la dimensión de un clásico con tanta historia, el apoyo de los hinchas y la responsabilidad de representar a Villa del Parque convirtió la jornada en algo especial.
El 0-0 dejó un punto para cada equipo, pero también actuaciones individuales para destacar y una nueva muestra de la pasión con la que se vive el fútbol en Necochea.
Porque en los clásicos no solamente importa el resultado: también quedan las sensaciones, el esfuerzo colectivo y el recuerdo de haber sido protagonista de una jornada que se vive de una manera diferente.












