La palista de la Escuela de Kayak de la Sociedad Española de Necochea visitó Zoom El Deportivo tras su participación en el Campeonato Mundial de Kayak Maratón disputado en Gualeguaychú. Con una destacada actuación que la ubicó en el cuarto lugar, compartió su experiencia, los desafíos de la competencia y su objetivo de seguir impulsando la disciplina en la ciudad.
Hay logros deportivos que se miden en medallas y otros que representan mucho más que un resultado. Para Sonia Rodríguez, alcanzar el cuarto puesto en el Campeonato Mundial de Kayak Maratón fue la recompensa a un camino de esfuerzo, preparación y aprendizaje, en una experiencia internacional que difícilmente olvidará.
A pocas horas de regresar de Gualeguaychú, la deportista pasó por los micrófonos de Zoom, donde repasó su participación en una competencia de nivel mundial y transmitió la alegría de haber podido medirse con representantes de distintos países.
“Para mí fue bárbara la carrera. A ese nivel, para mí era mucho poder participar, así que estoy más que feliz con el cuarto puesto”, expresó Sonia, quien valoró especialmente la posibilidad de formar parte de un campeonato de estas características sin dejar de reconocer el nivel de sus rivales.
La prueba tuvo un condimento especial: Rodríguez finalizó cuarta en una competencia en la que el podio estuvo integrado por una representante de España, una argentina y una palista inglesa. De esta manera, la necochense quedó muy cerca de los primeros puestos, en una experiencia que le permitió sumar conocimientos y detectar aspectos para seguir mejorando.
Una prueba que exige velocidad, resistencia y técnica
Durante la entrevista, Sonia explicó en qué consiste el kayak maratón, una modalidad que combina resistencia física, velocidad y destreza para realizar los acarreos, una de las particularidades de la disciplina.
La competencia disputada por la deportista contempló un recorrido de 15 kilómetros, distribuidos en vueltas de aproximadamente 3,5 kilómetros, con una vuelta más corta y tres acarreos.
Esta instancia consiste en salir del kayak, levantarlo y trasladarlo por tierra durante unos 80 a 100 metros para luego volver al agua y continuar la carrera. En el caso de Sonia, su embarcación pesa alrededor de 12,5 kilos, un detalle que permite dimensionar el esfuerzo que implica cada traslado.
En ese contexto, no alcanza solamente con remar a buen ritmo. También es fundamental realizar buenas salidas del bote, cargarlo con rapidez y regresar al agua sin perder demasiado tiempo frente a los competidores.
“Por ahí no estoy tan canchera como los chicos, que salen casi corriendo con el bote”, reconoció Rodríguez, al señalar uno de los aspectos técnicos que buscará perfeccionar de cara a futuros desafíos.
La palista consideró que esos pequeños detalles pueden marcar diferencias importantes en una carrera de estas características, especialmente cuando se compite frente a deportistas con mayor experiencia internacional.

La experiencia de un Mundial
La competencia representó una oportunidad especial para el deporte argentino, ya que fue la primera vez que un Mundial de estas características se realizó en el país. La cita reunió a una importante cantidad de participantes, con alrededor de 400 competidores, distribuidos en distintas jornadas.
Rodríguez destacó la organización del certamen y el marco que acompañó cada carrera, en un escenario que también presentó algunas dificultades por las condiciones del agua y las lluvias.
“Es emocionante darte cuenta de que tenés todas las banderas ahí, que estás en una exposición de esas características”, contó al recordar las sensaciones que le dejó participar de una competencia internacional.
En lo deportivo, Sonia reconoció que tuvo algunas dificultades en la salida y que existen detalles que podría haber resuelto mejor. Sin embargo, también entendió que la experiencia adquirida será fundamental para continuar creciendo.
“Por ahí tuve muy mala salida. No sé si hubiese enganchado podio, pero sí me hubiesen sacado menos tiempo. Hay que limar algunos detalles”, analizó.
Lejos de quedarse únicamente con lo que pudo haber sido, la deportista eligió valorar el camino recorrido y el resultado conseguido frente a palistas que ya cuentan con participación en otros mundiales.
El esfuerzo detrás del resultado
Uno de los aspectos más destacados de la charla fue conocer el trabajo que Sonia realiza para prepararse y competir en este nivel.
La deportista explicó que buena parte de su entrenamiento depende de su propia planificación. Además de remar, se ocupa de organizar su preparación física y buscar herramientas para mejorar su rendimiento.
“Yo traté de capacitarme para entrenar, hice cursos de personal trainer. El entrenamiento de gimnasio me lo hago yo y el entrenamiento en el agua también”, explicó.
Esa dedicación le da un valor especial al cuarto puesto obtenido en Gualeguaychú. Detrás de la actuación hubo horas de entrenamiento, aprendizaje y una preparación que, según reconoció, fue creciendo a medida que se acercaba la posibilidad de participar en el Mundial.
También agradeció el acompañamiento recibido durante este recorrido, con una mención especial para Ezequiel y la firma Simic, por el apoyo brindado a lo largo de los años, además de M&G, que colaboró con la indumentaria.
Impulsar el kayak en Necochea
Más allá de su resultado personal, Rodríguez tiene otro objetivo: conseguir que más personas se acerquen a conocer y practicar kayak.
La deportista destacó las posibilidades que ofrece Necochea para el desarrollo de esta actividad, especialmente por la presencia del río y los espacios naturales que permiten disfrutar del agua.
“Uno quiere hacer cosas para tratar de que la gente pruebe el deporte. Mucha gente tiene miedo de meterse al agua, pero es un deporte muy lindo, no solamente en velocidad, sino también como paseo”, señaló.
En ese sentido, remarcó la importancia de fortalecer el semillero y sumar chicos y chicas a la disciplina. También explicó que el kayak de velocidad todavía tiene un recorrido por desarrollar en la ciudad, a diferencia de otras modalidades que cuentan con mayor trayectoria.
La cuestión de género también formó parte de la conversación. Sonia señaló que históricamente se trató de una actividad con mayor presencia masculina y destacó los avances que se vienen produciendo para ampliar las categorías femeninas y ofrecer mayores posibilidades de competencia a las mujeres.
Una escuela que sigue creciendo
La Escuela de Kayak de la Sociedad Española de Necochea continúa trabajando para sumar participantes y consolidar la actividad. Según explicó Rodríguez, el espacio lleva aproximadamente un año de desarrollo y viene creciendo de manera favorable.
Quienes quieran acercarse y conocer la propuesta pueden hacerlo los martes y jueves a las 14, y los sábados a las 10 de la mañana y a las 14 horas, de acuerdo con los horarios informados durante la entrevista.
La intención es ampliar progresivamente las posibilidades de participación y aprovechar las mejores condiciones climáticas para convocar a nuevos deportistas.
Antes de despedirse, Sonia volvió a expresar su satisfacción por el resultado obtenido y por todo lo que significó llegar a una competencia mundial.
“Para mí es un logro en todo sentido”, sostuvo, al destacar que el cuarto puesto fue la coronación de un proceso de preparación y esfuerzo personal.
Su actuación en Gualeguaychú deja una experiencia valiosa para el kayak necochense y un mensaje claro: con dedicación, capacitación y perseverancia, es posible llegar a competir en escenarios internacionales.
El cuarto puesto ya forma parte de su historia deportiva. Ahora, el desafío será seguir aprendiendo, mejorar esos pequeños detalles que pueden marcar la diferencia y contagiar a más personas la pasión por el kayak.












