La atleta de la Escuela Municipal de Atletismo se consagró campeona en salto en largo durante las finales disputadas en Mar del Plata. En una entrevista, junto a su entrenador Santiago Cabrera y el director de la escuela, Mauro Cabrera, contó cómo vivió su primera experiencia en la competencia provincial y el camino que la llevó a conquistar la medalla de oro.
Juanita Souto tuvo una actuación destacada en los Juegos Bonaerenses 2026 y se quedó con la medalla de oro en atletismo convencional, en la prueba de salto en largo. La joven necochense, que participó por primera vez de las finales provinciales, coronó con un triunfo una experiencia que estuvo marcada por los nervios, el aprendizaje y la emoción de representar a su ciudad.
En diálogo con el programa Zoom El Deportivo, Juanita estuvo acompañada por su entrenador, Santiago Cabrera, y por Mauro Cabrera, director de la Escuela Municipal de Atletismo, quienes repasaron el proceso de preparación y destacaron el esfuerzo realizado para llegar en las mejores condiciones a la competencia.
“Fue una experiencia muy buena. Yo nunca había ido, fueron mis primeros Bonaerenses y pude ganar. También fue lindo conocer amigos nuevos y disfrutar con los profes”, contó la atleta sobre su paso por las finales, que se desarrollaron durante toda la semana.

Una competencia con nervios y mucha emoción
La jornada decisiva no fue sencilla. Juanita reconoció que, aunque al principio estaba tranquila, los nervios aparecieron a medida que avanzaba la prueba. La competencia reunió a numerosas atletas y se definió en una final muy pareja, en la que cada centímetro podía marcar la diferencia.
La necochense explicó que contó con un salto de prueba y cuatro intentos válidos para la competencia. Luego de dos saltos nulos, logró registrar una marca de 4,71 metros, que volvió a repetir en su último intento y le permitió quedarse con el primer puesto.
“Sentí felicidad, nervios, un poco de todo”, expresó al recordar el momento en el que supo que se había consagrado campeona provincial.
Santiago Cabrera destacó que el principal objetivo durante la jornada fue ayudarla a disfrutar de la experiencia, sin que la presión por el resultado se convirtiera en un obstáculo.
“Nos preocupamos más por que disfrutara la prueba, que aprovechara lo que estaba haciendo y que viviera la experiencia, más allá del resultado que se pudiera dar”, explicó el entrenador. Además, señaló que durante la competencia fueron realizando correcciones técnicas para que Juanita pudiera mejorar sus saltos y encontrar su mejor rendimiento.
Un proceso de formación y crecimiento
La medalla de oro también representa el resultado de un trabajo sostenido dentro de la Escuela Municipal de Atletismo, donde Juanita entrena desde hace dos años. Antes de dedicarse al atletismo, practicaba gimnasia artística, pero finalmente se inclinó por la disciplina que más le gustaba.
En sus comienzos, los entrenamientos incluyeron distintas pruebas atléticas hasta que encontró en el salto en largo una especialidad con la que se sintió identificada.
Mauro Cabrera valoró la evolución de la joven y remarcó la importancia de respetar los tiempos de formación de cada deportista. “Los chicos se inician y pasan por todas las pruebas, sin apurar ningún proceso. A medida que van creciendo, nosotros también vamos creciendo con ellos y les damos lo que creemos que va a ser mejor”, sostuvo.
El director también destacó el nivel de exigencia que presenta la región deportiva de Necochea, donde los atletas deben competir con representantes de ciudades como Mar del Plata, Miramar y Balcarce para conseguir la clasificación a las finales provinciales.
En ese sentido, subrayó que alcanzar esa instancia ya representa un logro importante, debido a la competitividad de la etapa regional.
El valor de las escuelas municipales
Durante la entrevista, Mauro Cabrera también puso en valor el aporte de las escuelas deportivas municipales a la delegación necochense en los Juegos Bonaerenses. Según señaló, las escuelas de atletismo convencional, atletismo especial y natación adaptada, a través del programa Todos al Agua, aportaron más del 50% de las medallas obtenidas por la delegación.
Asimismo, destacó el trabajo cotidiano de los profesores y entrenadores, que acompañan a los deportistas durante todo el año, adaptando los entrenamientos a sus necesidades y buscando que cada uno pueda alcanzar su mejor versión.

La experiencia de Juanita también tuvo un componente especial por el encuentro con deportistas de otras disciplinas y localidades. La joven valoró la posibilidad de compartir la semana con otros representantes de la provincia y formar nuevas amistades.
Una medalla que inspira a otros atletas
Uno de los aspectos destacados de la charla fue la importancia de contar con referentes dentro de la propia escuela. Santiago recordó el caso de Rosario, una exintegrante de la institución que regresó para acompañar a los atletas y que, durante sus años de formación, se convirtió en una inspiración para los más chicos.
En ese sentido, resaltó que quienes hoy se destacan también pueden convertirse en modelos para las nuevas generaciones, del mismo modo que Juanita encontró motivación en otras atletas.
La consagración en los Juegos Bonaerenses representa así mucho más que una medalla: es el reconocimiento al esfuerzo de una joven deportista, al acompañamiento de sus entrenadores y al trabajo de formación que lleva adelante la Escuela Municipal de Atletismo.
Para Juanita Souto, sus primeros Juegos Bonaerenses quedarán guardados como una experiencia inolvidable. Con la medalla de oro en salto en largo, la necochense coronó su participación provincial y sumó un nuevo motivo de orgullo para el atletismo de la ciudad.












