El futbolista de Villa del Parque atraviesa un momento difícil tras recibir 15 fechas de suspensión. En su paso por Zoom El Deportivo, reconoció su error, contó cómo vivió la situación y destacó el acompañamiento de sus compañeros, el club y su familia.
La sanción de 15 fechas que recibió Nahuel Filippa, jugador de Villa del Parque, no solo generó repercusiones por lo ocurrido en el encuentro frente a Mataderos, sino que también abrió un interrogante sobre el cierre de su trayectoria futbolística. En diálogo con Thomi Vidal y Rubén Leys en Zoom El Deportivo, el defensor realizó su descargo y dejó en claro que atraviesa un momento especial, marcado por la sorpresa y la frustración.
Filippa reconoció que su reacción contra el árbitro Miguel Amuchástegui fue equivocada, aunque insistió en que no está de acuerdo con la sanción recibida. Según contó, nunca había atravesado una expulsión de estas características en su carrera, que comenzó hace aproximadamente cinco años.
“Estoy tranquilo porque en mi carrera es la primera vez que me expulsan así, con tantas fechas. Siempre fue alguna amarilla o roja directa por una patada a destiempo, pero nunca de mala leche”, explicó.
El futbolista también reveló que ya tenía decidido dejar la actividad al finalizar esta temporada. Incluso, contó que su intención inicial era retirarse el año pasado, pero una convocatoria de Manolo Blanes, lo llevó a continuar un año más.
“Ya lo tenía decidido que este era mi último año. Es una lástima terminarlo así, después de tantos sacrificios”, expresó.

El respaldo de Villa del Parque y la familia
Más allá de la sanción y de su disconformidad con el fallo, Filippa destacó especialmente el acompañamiento que recibió desde el primer momento por parte de Villa del Parque. Contó que dirigentes, cuerpo técnico y compañeros le brindaron su apoyo, algo que valoró mucho en una situación que no estaba acostumbrado a vivir. También mencionó los mensajes de amigos y el respaldo permanente de su familia.
Uno de los momentos que más lo movilizó fue recordar la reacción de su hija, de apenas cinco años, quien lo acompaña cuando ingresa al campo de juego. “Cuando salí estaba llorando”, contó, reflejando el impacto que tuvo lo sucedido también en su entorno más cercano.
Ahora, mientras cumple la sanción, Filippa busca apoyarse en sus afectos y transitar este momento acompañado. Aunque el desenlace no fue el que esperaba, dejó en claro que su vínculo con el fútbol sigue siendo muy fuerte: “El fútbol siempre es revancha. Es un deporte tan lindo”.











