La atleta necochense lanzó una rifa solidaria con el objetivo de comprarle zapatillas e indumentaria deportiva a Alex, un adolescente de Mar del Plata al que conoció mientras entrenaba. Además, contó cómo continúa su preparación deportiva y adelantó sus próximos desafíos, con la participación en Patagonia Run como uno de sus grandes objetivos para abril de 2027.
Ayelén Fernández volvió a pasar por Zoom El Deportivo, aunque esta vez el motivo principal no estuvo relacionado con sus competencias, sino con una iniciativa solidaria que busca sumar voluntades y ayudar a un joven deportista de Mar del Plata.
La historia comenzó de manera espontánea, durante uno de sus entrenamientos en la pista de atletismo Juan Justo Román. Allí, Ayelén observó a un grupo de chicos que entrenaba a un costado y que comenzó a seguir con atención sus pasadas. En un momento, les pidió que la filmaran mientras realizaba una de sus vueltas y fue Alex, un adolescente de aproximadamente 15 o 16 años, quien tomó su teléfono.
“Le digo: vos seguime hasta donde puedas. Empecé a correr a alta velocidad y lo escuchaba atrás mío. Cuando terminé, me dijo que me había seguido lo más que pudo porque le dolían los pies”, relató emocionada.
Ese momento la movilizó profundamente y le recordó sus propios comienzos en el deporte. A partir de ese encuentro nació la idea de organizar una rifa para ayudarlo a contar con mejores elementos para entrenar.
Ayelén se comunicó con la mamá del adolescente y le propuso realizar esta campaña. Según contó, se trata de una familia que atraviesa dificultades económicas y para la que resulta complicado afrontar los gastos de la indumentaria deportiva. Alex, además de correr, practica boxeo y otras actividades.
Una rifa para transformar un gesto en ayuda concreta
Con la autorización del Complejo Lago de los Cisnes, Ayelén puso en marcha esta propuesta solidaria que busca recaudar fondos para comprarle al joven un par de zapatillas adecuadas para correr y ropa deportiva.
El bono tiene un valor de $8.000 y cuenta con 50 números. Una vez vendidos, se realizará el sorteo a través de la Lotería Nacional Nocturna.
La atleta también adelantó que compartirá el procedimiento y la entrega de los elementos a través de sus redes sociales, preservando la identidad del menor.
“Me hubiese encantado poder comprarle yo el regalo, pero también soy una deportista que la pelea bastante. Entiendo lo difícil que puede ser para una mamá afrontar estos gastos”, explicó.
Quienes quieran colaborar pueden comunicarse mediante un mensaje privado a su cuenta de Instagram @AyerRoom, donde Ayelén brinda la información y comparte los números disponibles.
Nuevos desafíos deportivos: del asfalto al trail
Más allá de esta iniciativa, Fernández también habló de su presente deportivo y de los objetivos que tiene por delante.
Luego de su participación en la Maratón de Buenos Aires, donde atravesó algunas complicaciones físicas y una lesión, la atleta continúa trabajando para recuperar su mejor ritmo.
“Hoy estoy bien, pero no estoy al 100%. Está costando volver al ritmo al que estaba acostumbrada”, reconoció, aunque destacó la importancia del acompañamiento y el compañerismo durante los entrenamientos.
Entre sus próximas competencias aparece la tradicional carrera Tandilia, que se disputará el sábado 14 de noviembre, donde participará en la distancia de 11 kilómetros.
Sin embargo, uno de los grandes desafíos que tiene en el horizonte llegará en abril de 2027, cuando participe junto a su entrenador y otros compañeros en Patagonia Run, una experiencia que marcará su primera gran aventura en el trail running.
Para afrontar ese desafío deberá modificar su planificación, incorporando trabajos de cuestas y entrenamientos de fondo en terrenos serranos, con posibles viajes a Balcarce y Tandil.
“Me salgo prácticamente del asfalto para tener la experiencia en lo que es el trail. Sé que es un terreno que no es tan fácil y por eso vamos a cambiar todo el plan de entrenamiento”, adelantó.
Finalmente, Ayelén dejó un mensaje que atraviesa tanto su historia deportiva como la iniciativa solidaria que lleva adelante: disfrutar del deporte, animarse a comenzar y entender que siempre hay oportunidades para ayudar a los demás.
“Cuando más amás el deporte, hay que disfrutarlo sobre todo. Nunca es tarde para comenzar, es para todas las edades y siempre va a haber alguien que te apoye”, expresó.
Esta vez, una vuelta a la pista fue mucho más que un entrenamiento. Fue el comienzo de una historia de empatía y solidaridad que busca que un joven deportista pueda seguir corriendo, pero con mejores herramientas para cumplir sus propios sueños.











