El futbolista necochense atraviesa un gran presente en Gimnasia de Chivilcoy, donde lleva casi dos años de carrera profesional. Tras disputar la Copa Argentina frente a Boca Juniors, el mediocampista ya piensa en nuevos desafíos: el equipo está en los octavos de final del Torneo Federal y tiene asegurada su clasificación a la próxima edición de la Copa Argentina.
Mauro Gutiérrez atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera futbolística. Luego de dar sus primeros pasos en el fútbol de la Liga Necochea, el jugador encontró en Gimnasia de Chivilcoy la oportunidad de dar el salto al profesionalismo y hoy disfruta de una experiencia que siempre soñó.
En diálogo telefónico con La Masia, el mediocampista expresó su felicidad por el presente que está viviendo: “Estoy muy contento, haciendo lo que me gusta. Ya casi dos años que estoy acá en Chivilcoy, jugando en Gimnasia. Por suerte estoy jugando, así que feliz por lo que estoy haciendo”.
El camino hasta llegar a esta instancia tuvo sacrificio y perseverancia. Después de la pandemia, Gutiérrez se había alejado del fútbol y se fue a vivir a Bahía Blanca, donde estuvo trabajando. Sin embargo, en 2023 regresó a las canchas y volvió a vestir la camiseta de Rivadavia, con quien llegó a disputar una final de la Liga Necochea. Aquella experiencia, compartiendo plantel con futbolistas como Federico Zupato, Ariel Río y Mateo Herrera, fue parte de un recorrido que terminaría abriéndole las puertas a una nueva oportunidad.
“Siempre quise jugar algo más que la Liga y me lo propuse. Entrené, entrené y entrené, y por suerte se me dio. Por llamadas estoy acá y lo estoy disfrutando”, recordó.
Un sueño llamado Boca
Uno de los momentos más inolvidables de su carrera llegó con la participación de Gimnasia de Chivilcoy en la Copa Argentina, donde tuvo la posibilidad de enfrentarse nada menos que a Boca Juniors.
Para Gutiérrez, hincha del Xeneize, fue una experiencia difícil de describir. “Fue algo hermoso, histórico para el club y para nosotros. Enfrentar a Boca es algo único, la cancha llena, la gente explotaba. Fue una locura”, contó.
Además, reconoció que durante la entrada en calor no dejaba de mirar hacia el banco de suplentes, esperando la oportunidad de ingresar. Finalmente tuvo sus minutos en cancha y pudo cumplir uno de esos sueños que difícilmente se olvidan.
“Tenía muchas ganas de entrar. Miraba para el banco y decía: poneme un ratito, por favor. Gracias a Dios jugué bastante. Fue algo histórico y único para mí”, relató.
Con nuevos objetivos y otra Copa Argentina en el horizonte
El presente deportivo de Gimnasia de Chivilcoy también invita a ilusionarse. El equipo ya cumplió con los objetivos iniciales de mantener la categoría y conseguir la clasificación a la próxima Copa Argentina, pero el plantel quiere ir por más.
Actualmente, se encuentra disputando los octavos de final del Torneo Federal y busca cerrar el año de la mejor manera.
“Nosotros como grupo queremos ir por más. Si podemos llegar a la final, vamos a llegar a la final. Siempre queremos más”, aseguró Mauro.
En ese camino, destacó la importancia del grupo humano que encontró desde su llegada al club. Según contó, tuvo una rápida adaptación y hoy se siente muy cómodo, tanto dentro como fuera de la cancha.
También hizo referencia a las exigencias físicas de la competencia, con trabajos de gimnasio, pasadas, intermitentes y fútbol reducido, bajo la conducción del preparador físico del equipo.
Al recordar los partidos más exigentes, señaló especialmente la serie frente a Olimpo, en cuartos de final, como uno de los desafíos más duros que le tocó afrontar.
El recuerdo de Necochea y los jugadores que admira
A pesar de estar lejos, Gutiérrez sigue muy de cerca el fútbol de la Liga Necochea y reconoce que hay futbolistas con condiciones para dar el salto a otras categorías.
Consultado sobre qué jugador de la competencia local llevaría a Gimnasia de Chivilcoy, no dudó en mencionar a Santiago Vázquez, de quien destacó su calidad y su manera de jugar.
“Siempre quise jugar con él porque me encanta cómo juega, el tiempo que tiene. Es un jugador que siempre me llamó la atención”, explicó.
También destacó a Ezequiel Cerica, Lautaro Ruiz Martínez, Valentín y Carlos Álvarez, entre otros futbolistas que sigue y considera que tienen un gran potencial.
Además, recordó el cariño que sigue recibiendo de sus amigos y compañeros de Necochea, quienes permanentemente le hacen llegar mensajes de aliento y celebran su crecimiento.
El compromiso de seguir creciendo
Lejos de conformarse con lo conseguido, Mauro tiene claro que su objetivo es continuar progresando y buscar nuevas oportunidades en categorías superiores.
“Allá en Necochea entrenaba al 100% y me vine para acá y también entreno al 100%, porque siempre quiero más. Si Dios quiere y puedo subir de categoría y de nivel, bienvenido sea. Eso es lo que estoy buscando”, afirmó.
Durante la entrevista también recordó una frase que supo compartir en sus redes sociales y que representa su manera de afrontar la vida: “Tirale un caño a la vida y cagá a baile a la loca”.
Una expresión que, según explicó, eligió porque le gustó, pero que también refleja una filosofía: “La vida se pasa y hay que aprovechar las oportunidades”.
Mauro Gutiérrez sigue escribiendo su propia historia. Desde aquellos partidos en la Liga Necochea hasta jugar frente a Boca Juniors, su recorrido demuestra que la constancia, el compromiso y las ganas de superarse pueden abrir caminos. Hoy, con Gimnasia de Chivilcoy, tiene nuevos desafíos por delante y la ilusión intacta de seguir creciendo en el fútbol argentino.












