Un estudio del Ministerio de Ambiente bonaerense analizó cuatro sectores del frente costero local y detectó problemas de conservación en todos ellos. El documento señala que la erosión en Bahía de los Vientos afecta a los acantilados y a viviendas cercanas, mientras que en Barrio Médanos y Punta Negra se registran daños vinculados a la intervención humana y al retroceso de la costa.
Un informe elaborado por el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires puso el foco sobre el estado de las costas de Necochea y Quequén y advirtió sobre el deterioro ambiental que presentan distintos sectores del litoral marítimo local.
El documento, titulado Informe del estado de los ambientes costeros de la Provincia de Buenos Aires, fue publicado en mayo de 2026 y reúne los resultados de relevamientos realizados en diferentes municipios bonaerenses, con el objetivo de identificar los principales problemas vinculados a la erosión, la intervención humana y los efectos del cambio climático.
En el caso del distrito de Necochea, se analizaron cuatro puntos específicos: Bahía de los Vientos, la playa del Puerto Quequén, la bajada de calle 117 en Barrio Médanos y Punta Negra.
Según las conclusiones del estudio, los cuatro sectores presentaron bajos niveles de conservación y evidencias de deterioro asociadas a las intervenciones humanas.
Bahía de los Vientos, uno de los sectores más comprometidos
Uno de los aspectos más importantes del informe está relacionado con la situación de Bahía de los Vientos, en Quequén, donde los investigadores identificaron un importante proceso de erosión de los acantilados.
El estudio explica que las escolleras del Puerto Quequén, construidas para proteger el canal de navegación y permitir el ingreso de grandes buques, modificaron la circulación natural de los sedimentos a lo largo de la costa.
Como consecuencia, se produce una acumulación de arena del lado de Necochea y un déficit de sedimentos del lado de Quequén, situación que contribuye al retroceso de los acantilados.
El documento señala que en Bahía de los Vientos la erosión llegó a provocar la desaparición de sectores de la avenida costanera, lo que obligó a realizar intervenciones con rocas para intentar reducir el avance del deterioro.
Además, advierte que este proceso también afecta a las viviendas ubicadas en las inmediaciones de los acantilados.
Advierten sobre posibles derrumbes cerca de viviendas
Otro de los factores que agravan la situación en Quequén es la presencia de desagües pluviales que descargan directamente sobre los acantilados.
De acuerdo con el informe, el agua que escurre por estos sectores incrementa los procesos erosivos y, en consecuencia, aumenta la posibilidad de derrumbes.
El relevamiento incluye imágenes de viviendas construidas sobre los acantilados de Bahía de los Vientos y las identifica como edificaciones expuestas al riesgo de derrumbe.
Los investigadores también compararon los resultados actuales con un estudio anterior, publicado en 2019, y encontraron coincidencias en los niveles de vulnerabilidad.
En ese sentido, el documento recuerda que los sectores evaluados habían sido caracterizados con alta y muy alta vulnerabilidad a la erosión, teniendo en cuenta que tres de ellos se encuentran a escasos metros de viviendas.
Qué ocurre en la playa del Puerto Quequén
El informe también analizó el sector de playa cercano al Puerto Quequén.
Aunque esta zona se encuentra afectada por la construcción de las escolleras, presenta condiciones relativamente más favorables que Bahía de los Vientos.
Esto se debe a que la disposición de ambas estructuras genera una playa parcialmente protegida, donde se produce una dinámica diferente de acumulación de sedimentos.
Sin embargo, los especialistas advierten que las intervenciones humanas existentes en el lugar mantienen a este sector expuesto a procesos erosivos durante las tormentas.
Barrio Médanos y Punta Negra también presentan deterioro
En la bajada de calle 117, correspondiente a Barrio Médanos, el relevamiento identificó playas de entre 70 y 100 metros de extensión, aunque con un importante deterioro de las dunas frontales.
El estudio señala que existen signos de erosión vinculados tanto al camino costanero como al tránsito vehicular.
También menciona que parte de los médanos frontales fueron removidos en sectores de la zona balnearia y de viviendas, dentro de una urbanización asentada sobre una duna litoral.
Por otra parte, en Punta Negra, cerca del sector de los aerogeneradores, los investigadores registraron evidencias de erosión y retroceso de la línea de costa.
En este caso, la avenida costanera ubicada sobre el acantilado fue identificada como uno de los principales factores de presión humana sobre el ambiente.
El impacto del cambio climático sobre la costa
El informe provincial no se limita a analizar las modificaciones producidas por las obras y las actividades humanas, sino que también advierte sobre las consecuencias que podría generar el cambio climático en las próximas décadas.
Entre las principales amenazas se encuentran el aumento del nivel del mar, las precipitaciones intensas, las tormentas y los procesos de erosión costera.
El documento contempla proyecciones de un incremento del nivel medio del mar de aproximadamente 20 centímetros hacia mediados de siglo y de entre 30 centímetros y un metro hacia finales del siglo XXI, según los escenarios analizados.
Estas estimaciones corresponden al litoral bonaerense en general y no constituyen una predicción específica para las playas de Necochea.
En ese contexto, los especialistas destacan la necesidad de avanzar hacia un manejo costero integrado, que permita coordinar políticas ambientales, planificación urbana y medidas de adaptación para proteger los ecosistemas y las poblaciones cercanas al mar.
La necesidad de planificar el futuro de las playas
El trabajo también señala que, durante los relevamientos, el municipio de Necochea no informó la existencia de regulaciones vinculadas al ámbito costero. Por ese motivo, el documento no incorporó información local sobre cuestiones como la delimitación de la línea de ribera, las restricciones al tránsito vehicular en playas y las distancias mínimas entre balnearios.
Esto no implica necesariamente que esas normas no existan, sino que no fueron informadas en el marco del relevamiento provincial.
Los resultados vuelven a poner sobre la mesa la importancia de analizar el futuro del frente costero de Necochea y Quequén, especialmente en sectores donde la erosión ya produjo modificaciones visibles del paisaje.
El informe constituye una herramienta técnica para evaluar las condiciones actuales de las playas y los acantilados, así como para orientar decisiones que permitan reducir los riesgos y preservar estos espacios naturales.
Fuente: Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, Informe del estado de los ambientes costeros, mayo de 2026, páginas 151 a 156.












