La columna de los miércoles en Zoom El Deportivo tuvo como protagonista a la arquería, con la presencia de Gastón Bávaro, director de la escuela Rama Negra, quien repasó el crecimiento de la institución, los logros obtenidos durante el último año y los objetivos que aparecen para los próximos meses.
Rama Negra forma parte de distintas organizaciones vinculadas a la disciplina, entre ellas la Asociación Internacional de Arqueros de Campo (IFA) y la Asociación Argentina de Tiradores con Arco (ATA). La escuela cuenta con un sistema propio de formación dividido en distintos niveles y basado en cuatro aspectos fundamentales: lo físico, lo técnico, lo mental y lo emocional.
Un sistema de formación que empieza a dar resultados
Bávaro explicó que los arqueros comienzan desde un nivel inicial y, a medida que avanzan en su preparación y participación en competencias, van aumentando el grado de desafío.
El objetivo no está solamente puesto en mejorar el puntaje. También se busca que cada arquero pueda desarrollar herramientas para afrontar distintas situaciones de competencia y establecer objetivos acordes a sus propias necesidades.
“Tenemos un esquema propio de entrenamiento que es un poco nuestra impronta”, explicó Bávaro, quien destacó que el trabajo se adapta a las características y necesidades de cada participante.
Actualmente, la escuela cuenta con tres arqueros en el nivel 3, una categoría que, según explicó, tiene un componente principalmente honorífico y está relacionada con la participación y experiencia acumulada, especialmente en certámenes internacionales.
Récords latinoamericanos y reconocimiento internacional
Uno de los puntos centrales de la charla fue la llegada de los certificados que reconocen récords latinoamericanos obtenidos por integrantes de Rama Negra.
Los logros están relacionados con competencias en modalidades indoor y fueron alcanzados durante torneos realizados en Argentina. Para la escuela, estos reconocimientos representan el resultado de años de entrenamiento y, al mismo tiempo, un nuevo desafío para continuar creciendo.
Bávaro remarcó que detrás de estos resultados existe un importante trabajo de preparación, a pesar de tratarse de una disciplina amateur.
“Hay un montón de trabajo detrás”, señaló, destacando que la participación de los arqueros tiene un sustento dentro de las asociaciones y responde a un proceso de formación que busca objetivos cada vez más exigentes.

Seis nuevos arqueros avanzan hacia la competencia
Otro de los motivos de satisfacción para Rama Negra es el crecimiento de su grupo de formación.
Seis nuevos arqueros y arqueras ya superaron la etapa de escuela y comenzaron el proceso para participar en competencias correspondientes al nivel 1.
Bávaro explicó que la competencia funciona como un verdadero “catalizador de conocimientos”, ya que permite poner en práctica bajo presión todo aquello que se trabaja durante los entrenamientos.
La experiencia reciente en Tandil fue justamente uno de esos momentos de transición para los nuevos integrantes, que comienzan a acercarse a eventos de carácter nacional.
Competir contra uno mismo
Uno de los aspectos particulares de la arquería es que, en muchos certámenes, la cantidad de participantes no es tan elevada como en otras disciplinas.
Por eso, los récords y las marcas anteriores se convierten en objetivos concretos. El desafío puede consistir en superar el registro conseguido por otro arquero años atrás.
“Vos te esforzás por alcanzar esa marca”, explicó Bávaro, destacando que esa búsqueda permite mantener la motivación y establecer nuevos objetivos incluso cuando no existe una competencia permanente y directa con otro participante.
En ese camino aparecen además los aspectos mental y emocional, dos componentes que Rama Negra considera fundamentales para alcanzar nuevos niveles dentro de la disciplina.
Más competencias y nuevos desafíos
De cara a los próximos meses, la escuela trabaja con la posibilidad de participar en nuevas competencias antes de la gran final prevista para noviembre en Buenos Aires.
La intención es llegar con mayor ritmo competitivo y no solamente con entrenamiento. Para Bávaro, viajar, cambiar de escenario y enfrentarse a diferentes situaciones también forma parte de la preparación.
“Se dice: o entrenás como competís o competís como entrenás”, explicó, remarcando la importancia de generar continuidad competitiva.
Además, uno de los grandes objetivos a futuro es contribuir a la generación de una estructura que permita acercar y organizar torneos en la región, facilitando la participación de los arqueros y fortaleciendo la actividad de las distintas escuelas.

Un Latinoamericano que podría llegar a Argentina
Finalmente, Bávaro contó una novedad que genera expectativa dentro de la disciplina.
El Latinoamericano de Bowhunter, que estaba previsto para realizarse en Chile durante noviembre, fue dado de baja por cuestiones organizativas. Sin embargo, existe la posibilidad de que el certamen sea trasladado a Argentina.
De concretarse, sería una excelente noticia para los arqueros argentinos, ya que permitiría una mayor participación nacional y abriría una nueva oportunidad para que los integrantes de Rama Negra continúen elevando sus niveles de desafío.
Con nuevos arqueros en formación, récords latinoamericanos, participación en competencias y objetivos cada vez más ambiciosos, Rama Negra continúa consolidando su trabajo en la arquería, con una mirada puesta no solamente en los resultados deportivos, sino también en la formación integral de quienes se acercan a la disciplina.












