La problemática de la erosión costera en Quequén volvió a ocupar la agenda pública tras una serie de reuniones mantenidas entre desarrolladores locales y autoridades del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén. El ingeniero Néstor Diez explicó que hoy existen condiciones técnicas y financieras para avanzar en una solución estructural.
“Es algo que afecta a todos por igual. A los vecinos, a los comerciantes, al turismo y a la estética misma de Quequén”, señaló.
El origen del problema
La erosión está vinculada al fenómeno natural de deriva litoral, es decir, el desplazamiento constante de arena a lo largo de la costa. La construcción y posterior extensión de la escollera sur del puerto interrumpió ese flujo natural, generando acumulación de arena en un sector y pérdida progresiva en otro.
“Al encontrarse con un obstáculo como la escollera, la arena se deposita de un lado y el otro sector deja de recibir ese aporte. Entonces la ola empieza a golpear directamente contra el acantilado”, explicó Diez.
Esa situación acelera el desgaste de las barrancas y reduce significativamente la superficie de playa disponible.
La solución: refulado y posible escollerado
La alternativa técnica planteada consiste en realizar un refulado de arena, es decir, devolver artificialmente el material que naturalmente debería estar en la costa de Quequén.
“Lo que se busca es reponer la arena que tendría que estar ahí si no existieran las escolleras”, indicó.
El proyecto también contempla estudios complementarios sobre corrientes y la eventual construcción de nuevas escolleras para contener la arena y evitar que el fenómeno se repita.
Según Diez, “no es una obra sencilla ni barata, pero es viable”.
Recursos disponibles y apoyo institucional
Uno de los puntos centrales es que la obra podría financiarse con fondos generados por el propio puerto, a través del canon por tonelada exportada. Esos recursos se utilizaban hasta ahora para pagar la profundización del canal, crédito que ya fue cancelado.
“Los recursos están. Es la misma producción del puerto la que podría reparar el daño generado”, afirmó.
En una reciente reunión con el presidente del Consorcio, Mariano Carrillo, y representantes técnicos, recibieron señales positivas.
“Nos expresaron que es una de las obras más urgentes y primordiales para destinar fondos”, sostuvo.
No obstante, la ejecución dependerá del aval del Gobierno provincial y de los estudios técnicos finales.
Un beneficio integral
El impacto positivo no sería solamente ambiental. La recuperación de playa ampliaría la oferta turística y protegería infraestructura costera.
“Esto no perjudica a nadie. Al contrario, beneficia a toda la comunidad”, remarcó Diez.
Además, destacó que es un momento clave para avanzar: “Por una vez en Necochea tenemos que ponernos de acuerdo en algo que es bueno para todos”.
La expectativa ahora está puesta en las gestiones ante la Provincia y en la posibilidad de transformar un reclamo histórico en una obra concreta que permita recuperar uno de los principales recursos naturales de Quequén.












