El volante de Rivadavia pasó por Zoom El Deportivo en la previa del partido ante Del Valle y habló de su presente, el crecimiento de los juveniles, el momento del equipo y los objetivos para lo que resta del campeonato.
Carlos “Carlitos” Álvarez es uno de los jugadores surgidos de las inferiores de Rivadavia que se ganó un lugar importante dentro del plantel de Primera. Con la camiseta número 10 y varios años defendiendo los colores del club, el futbolista atraviesa un buen momento individual y se prepara junto a sus compañeros para un nuevo compromiso por la Liga Necochea.
En diálogo con Zoom El Deportivo, Álvarez contó que comenzó a jugar al fútbol en Rivadavia desde los cuatro años y destacó el orgullo que significa vestir la camiseta que utilizó desde chico.
“Juego desde los cuatro años en Rivadavia. Vestir la camiseta 10 es un orgullo”, expresó.
Un volante que busca aportar en ataque
Actualmente, Álvarez se desempeña como volante por izquierda, una posición en la que asegura sentirse cómodo porque tiene la posibilidad de recibir con la cancha de frente.
Su función es principalmente ofensiva: buscar el desborde, enganchar, generar espacios y asistir a los delanteros. También cuenta con una buena pegada, algo que ya pudo demostrar durante el campeonato con goles desde afuera del área y pelota parada.
Si bien reconoce que el equipo trabajó más la pelota parada durante el comienzo del año, el cuerpo técnico sigue confiando en él para ejecutar determinados tiros libres.
La importancia de los juveniles
Rivadavia atraviesa un proceso en el que varios jugadores jóvenes comenzaron a tener protagonismo en Primera. Álvarez, que también pasó por esa experiencia, destacó el valor que tiene para los chicos poder vestir por primera vez la camiseta del club en la máxima categoría.
“Estuve en su lugar y es lindo jugar con la camiseta de Rivadavia. Se tiene que valorar porque tampoco es un mérito pequeño”, señaló.
Entre los jóvenes que fueron ganando minutos aparecen Lucio Velázquez, Franco Luque y otros futbolistas que forman parte de la apuesta del club por sus divisiones formativas.
“Nos falta un poquito de suerte”
En cuanto al presente deportivo, Álvarez considera que Rivadavia está jugando mejor de lo que reflejan los resultados.
“Estamos jugando bien, pero no se nos dan los resultados por pequeñas cosas. A veces los errores los pagamos caros”, explicó.
Para el volante, una de las claves que le está faltando al equipo es precisamente un poco de fortuna en determinados partidos.
“Siendo sincero, me parece que nos falta un poquito más de suerte porque estamos haciendo las cosas bien”, sostuvo.
El objetivo inmediato es abandonar la parte baja de la tabla y comenzar a sumar puntos para acercarse a los equipos que tiene por delante.
Un partido clave ante Del Valle
En la previa del encuentro ante Del Valle, Álvarez remarcó la importancia de conseguir una victoria.
“Tenemos que tratar de sacar los tres puntos sí o sí”, afirmó, pensando también en el compromiso posterior frente a Fernández.
El futbolista anticipó un partido intenso ante un Del Valle que también cuenta con muchos juveniles y destacó que será un encuentro interesante por la cantidad de jugadores jóvenes que habrá en cancha.
Además, valoró la presencia de jugadores con experiencia que pueden acompañar el proceso de formación, como Mateo Caballero y el refuerzo defensivo Dylan Meyer.
Sobre Caballero, destacó que, pese a su corta edad, ya cuenta con varios años en Primera y aporta experiencia en la mitad de la cancha.

Su candidato a figura del partido
Como ya es habitual en la previa de los encuentros transmitidos por Multimedio NQ, Álvarez tuvo que elegir a un jugador que podría convertirse en la figura del partido.
Sin dudar demasiado, le puso sus fichas a su compañero Mateo Bergottini.
“Le pongo la ficha a mi amigo Mateo Bergottini. Creo que se destapa mañana”, aseguró entre risas.
El respaldo de la gente
El volante también destacó el acompañamiento de los hinchas de Rivadavia, que siguen al equipo incluso en los partidos disputados fuera de Necochea.
Para Álvarez, ese apoyo representa un incentivo extra para los jugadores: “La gente siempre va a cualquier lado. También te da un plus para jugar”.
En ese sentido, valoró las convocatorias que realizan los hinchas y el acompañamiento que generan en cada presentación del equipo.
Con el campeonato entrando en una etapa decisiva, Rivadavia buscará sumar puntos importantes para salir de la zona baja y afrontar con mayor tranquilidad los próximos compromisos.
Mientras tanto, Carlos Álvarez continúa consolidándose como una de las caras jóvenes del equipo, con la camiseta número 10 que representa para él mucho más que un dorsal: es parte de una historia que comenzó en el club cuando apenas tenía cuatro años.












