El instructor Carlos Correa realizó un balance positivo del 2025 en materia deportiva, destacando un año de fuerte trabajo desde el rol de entrenador, con importantes logros de sus alumnos a nivel nacional e internacional. Si bien su actividad como competidor fue menor, logró consagrarse campeón provincial y acompañó a tres taekwondistas que clasificaron al Mundial de España, subrayando el crecimiento y la exigencia del alto rendimiento en categorías altamente competitivas.
Con más de tres décadas dedicadas al taekwondo, Correa remarcó que con el paso del tiempo fue volcándose cada vez más a la formación integral de sus alumnos, priorizando la disciplina, el sacrificio y los valores por sobre los resultados. En ese camino aparece Tomás, su hijo de 9 años, cinturón rojo, quien se destaca por su compromiso personal y su amor por la competencia. A diferencia de otros chicos, Tomás se exige solo, entrena con seriedad y entiende el deporte como un proceso, incorporando desde pequeño conceptos como el compañerismo, la constancia y el respeto.
Correa sostuvo que el taekwondo argentino se encuentra entre los mejores del mundo, aunque enfrenta dificultades estructurales y de financiamiento. Aun así, reafirmó su convicción de seguir apostando a la formación de nuevas camadas, con viajes a torneos nacionales y una planificación a largo plazo que permita a los jóvenes llegar preparados a instancias superiores. “El taekwondo no forma solo deportistas, forma personas”, resumió, convencido de que la verdadera victoria está en los valores que los chicos se llevan para la vida.












