En una entrevista telefónica con Zoom El Deportivo, la representante argentina repasó su experiencia en el Mundial de tiro con arco disputado en Estados Unidos, los sacrificios detrás de la competencia y el camino que la llevó a convertirse en una atleta de alto rendimiento. La charla se desarrolló en el marco del micro habitual de los miércoles dedicado a la arquería, de la mano de Gastón Bávaro.
La pasión por el deporte, la perseverancia y las ganas de superarse fueron los ejes de la charla que Carolina Escalada mantuvo telefónicamente con Zoom El Deportivo, en el espacio de los miércoles dedicado a la arquería.
La arquera, integrante de la selección argentina, compartió las vivencias de su participación en el Mundial de juego de campo realizado en Estados Unidos, donde consiguió el séptimo puesto del mundo en la categoría de arco tradicional. Un resultado destacado para una deportista que comenzó a practicar la disciplina hace apenas tres años y que hoy sueña con seguir creciendo en el plano internacional.
“Estar en la selección, representando a la bandera, es bastante importante”, expresó al recordar una experiencia que combinó emoción, aprendizaje y el desafío de medirse con representantes de distintos países.
Entrenar cuando el tiempo lo permite
Detrás del resultado hay una historia de esfuerzo cotidiano. Carolina es mamá, tiene varios trabajos y debe organizar sus horarios para encontrar un espacio para entrenar. En ocasiones, las prácticas se extienden hasta la noche, cuando las obligaciones del día finalmente le permiten concentrarse en el deporte.
“Hay veces que he entrenado tarde, 11, 12 de la noche, porque no tenía tiempo cuando estaba el sol”, contó durante la entrevista.
Su recorrido deportivo comenzó en un momento difícil de su vida, luego de atravesar operaciones importantes en la columna. Por recomendación médica, se acercó a la arquería como una alternativa para fortalecer su cuerpo. Lo que inicialmente fue una herramienta para su recuperación terminó convirtiéndose en una pasión que la llevó a competir en un Panamericano en México y, posteriormente, a representar a la Argentina en un Mundial.
“Muchos me dijeron que no iba a llegar, pero nada es imposible”, afirmó, al destacar que las principales dificultades que enfrenta para continuar compitiendo están relacionadas con los recursos económicos.

Cerca del podio y con ganas de más
En Estados Unidos, Carolina compitió con otras 27 arqueras de su categoría y finalizó en el séptimo lugar. Si bien valoró el resultado, reconoció que se quedó con la sensación de haber estado muy cerca de alcanzar una medalla.
Su objetivo inicial era ubicarse entre las diez mejores, pero una vez en competencia elevó sus propias expectativas y comenzó a pensar en un lugar entre las cinco primeras. La cercanía con el podio le dejó una mezcla de satisfacción y frustración, aunque también renovó sus ganas de seguir entrenando.
La deportista explicó que su experiencia previa en otras disciplinas, como vóley, básquet, natación y remo, le aportó herramientas fundamentales para afrontar los desafíos de la alta competencia. La planificación, la concentración y la constancia forman parte de su manera de entender el deporte.
El esfuerzo de representar al país
Durante el diálogo también junto a Gastón Bávaro, Carolina planteó las dificultades que atraviesan los deportistas de disciplinas con menor acompañamiento económico e institucional. Según relató, no contó con el apoyo técnico que esperaba y tampoco logró acceder a una beca deportiva solicitada en Chubut.
A pesar de ello, destacó el orgullo de vestir los colores argentinos y la posibilidad de compartir experiencias con arqueras de distintas partes del mundo. El intercambio le permitió conocer otras formas de entrenamiento y regresar con nuevos aprendizajes.
Una historia que también une a Necochea con la arquería
La entrevista tuvo, además, un vínculo especial con Necochea. Carolina conoció a Gastón, a partir de una propuesta relacionada con la construcción de un arco de madera y participó de un seminario de seis días en el que aprendió a fabricar su propio arco histórico.
La experiencia le permitió descubrir otra mirada sobre la disciplina: comprender la madera, observar sus vetas y conocer el proceso de elaboración de una herramienta que luego utilizó para practicar y competir.
Incluso participó en Necochea de un torneo homologatorio de arco histórico, una experiencia que le permitió seguir explorando las distintas modalidades del tiro con arco.
La conversación telefónica formó parte del espacio que Zoom El Deportivo dedica cada miércoles a la arquería junto a Gastón Bávaro, con el objetivo de acercar al público las historias de sus protagonistas y difundir una disciplina que combina técnica, concentración y preparación mental.
Con el séptimo puesto mundial como un nuevo punto de partida, Carolina Escalada continúa proyectando sus próximos desafíos. Su historia refleja que detrás de cada flecha hay mucho más que precisión: hay horas de trabajo, sacrificios personales y una convicción que se mantiene intacta, incluso cuando el camino hacia el objetivo presenta dificultades.












