“Vamos a meterle tripa y corazón”, arengó Chizzo a los presentes recién iniciado el show para comenzar a sacar el frío de los cuerpos y que la Pista de Atletismo se transforme en una marea de gente saltando al ritmo de uno de los clásicos del quinto álbum de estudio grabado en 1998. Más tarde llegarían otros imperdibles, como “El juicio del ganso”, “Negra mi alma, negro mi corazón”, “Despedazado por mil partes” o “Cuando Vendrán”.
También hubo tiempo para canciones más nuevas o, incluso, del disco que da nombre a la gira, como “Ese lugar de ninguna parte” o “La banquina de algún lado”. Pero el tramo más potente, sin dudas, se dio en los bises, después de la primera despedida de la banda.
Cuando La Renga volvió a subir al escenario para poner fin al banquete, comenzaron a sonar los acordes de “Hay un tirano que es para vos”, la canción que será recordada para siempre por haber sido estrenada en Necochea. Después vino “Panic Show”, con dedicatoria al presidente Javier Milei, “La razón que te demora” y el final acostumbrado con el mítico “Hablando de la libertad”, acompañado por imágenes de los rengueros que llegaron desde distintas partes del país para disfrutando del día de playa junto a sus trapos.
“Necochea, alucinante cómo nos han tratado”, aseguró el vocalista cada vez que tuvo espacio, revelando que, “de la Costa, fueron los únicos que nos dijeron ‘vengan’, y todos se pusieron las pilas para que salga todo bien, la Municipalidad, todos”, reconoció el cantante, quien no acostumbra a hacer menciones políticas en sus recitales. “Los amamos”, cerró el líder de la mítica banda de hard rock nacional, que abrió las puertas para que eventos como este se puedan hacer costumbre por estos pagos.
Al margen del recital, el tremendo esfuerzo y dedicación de los trabajadores municipales de las distintas áreas, quienes se comprometieron con esta aventura para que la ciudad quedé impecable a tan solo unas horas de que decenas de miles de personas abandonaran los lugares asignados para disfrutar de la previa y la conclusión de un recital que quedará impregnado en el recuerdo vivo de Necochea.













