Federico Steffen es un necochense que desde hace un tiempo se encuentra viviendo en el extranjero, mayormente en las Islas Tromso, Noruega, un lugar que se caracteriza por recibir turistas que buscan disfrutar de las auroras boreales.
En diálogo con Miguel Abálsamo, Federico contó su experiencia viviendo en Europa: “En noviembre voy a cumplir cinco años fuera del país y en septiembre voy a cumplir cuatro años en Noruega. Primero llegué a Tromso, después pasé a unas islas más al sur, en 2022 estuve viviendo en Islandia y desde hace unos meses que ya estoy nuevamente acá”.

Todos los años durante prácticamente dos meses ocurre el fenómeno denominado “midnight sun”, que consiste en días en los que el sol no se oculta. “Estamos en claridad permanente. Al principio fue raro sobre todo a la hora de dormir porque el sol no deja de asomarse. Es necesario acostumbrar al cuerpo a esa situación y, por supuesto, tener unas buenas cortinas”, contó.
Y agregó: “Las estaciones son verano, invierno y tres o cuatro semanas de otoño. A principios de octubre comienza a nevar y el frío se instala hasta la llegada del verano. La primavera no se siente”.
Las Islas Tromso basan su actividad turística en torno a las auroras boreales, con más de 100 agencias que realizan tours en todo el territorio. “Es uno de los mejores lugares para poder ver este fenómeno que va desde fines de agosto hasta principios de abril, alrededor de siete meses. Sin embargo, la temporada más fuerte va desde principios de noviembre hasta fines de marzo cuando gente de todo el mundo llega para vivir esta experiencia”, aseguró.

Y añadió: “Al ser un fenómeno natural es muy difícil pronosticarlo. Por suerte hoy en día hay muchas herramientas que te pueden ayudar, pero en definitiva depende mucho del clima. Las auroras suceden durante las 24 horas del día, pero por algunas variables meteorológicas hay circunstancias en las que no se pueden ver. El color de las auroras depende de los gases de la atmósfera”.
Cabe mencionar que el costo de un tour promedio es de 120 euros por persona, aunque cuanto más personalizado sea el servicio más caro será.
En las islas viven aproximadamente de 80 mil habitantes estables entre los que están incluidas 120 nacionalidades distintas. Al respecto, remarcó: “El nivel de vida es increíble. Muy caro, pero los sueldos están a la altura. No existe la inseguridad, en las casas no hay rejas ni sistemas de alarmas. Cuando llegué por primera vez casi no había argentinos, pero con los años fueron llegando cada vez más. Gracias a programas que otorgan la visa a quienes deseen trabajar en el país. El idioma no es una barrera. Obviamente si hablás un inglés fluido va a ser mucho más fácil y ni hablar con el noruego”.
Y cerró: “La carpintería es una excelente salida laboral y se paga muy bien. Hoy un carpintero autónomo está ganando alrededor de 60 dólares la hora y siendo ayudante alrededor de 30 dólares la hora. Acá las casas son de madera y por eso se valora tanto el oficio”.












