Un conflicto que golpea a 51 familias
El secretario general de la UOCRA Necochea, Sergio Franqui, expuso la grave situación que atraviesan 51 trabajadores de la construcción vinculados a la empresa Esuco S.A., quienes se encuentran sin percibir salarios, aguinaldos y liquidaciones finales tras la paralización de una obra vial financiada por la Provincia de Buenos Aires.
El conflicto afecta a trabajadores de Necochea y de localidades cercanas, y ya lleva más de un mes y medio sin resolverse. Se trata de 51 familias que quedaron en una situación económica crítica, con deudas acumuladas y dificultades para afrontar gastos básicos.
Suspensiones, vacaciones y despidos
Según explicó Franqui, la empresa inició la obra en octubre del año pasado, vinculada al bacheo y recomposición de banquinas en las rutas 55, 88, 86 y 227, todas accesos estratégicos a la ciudad. Sin embargo, el 10 de diciembre, Esuco comunicó que no podía afrontar el pago de las quincenas y aplicó una suspensión de 20 días, amparada en el convenio colectivo.
Luego de la suspensión, la empresa otorgó vacaciones obligatorias y finalmente, el 13 de enero, despidió a todo el personal. A partir de ese momento, los trabajadores quedaron sin ingresos y con pagos incompletos, en muchos casos cobrados de manera fragmentada y en montos muy inferiores a lo adeudado.
Pagos parciales y deudas pendientes
El dirigente gremial señaló que los pagos realizados por la empresa fueron a cuentagotas, nunca en los montos acordados ni en tiempo y forma. Recién semanas atrás se terminó de abonar parte del aguinaldo y algunos conceptos no remunerativos, pero aún persisten deudas importantes.
Actualmente, la empresa adeuda liquidaciones finales, fondos de desempleo y montos proporcionales, que en muchos casos superan el millón de pesos por trabajador. La situación generó un fuerte impacto económico en las familias, que debieron afrontar las fiestas de fin de año sin ingresos y con compromisos financieros acumulados.
El rol de la Provincia y el “efecto cascada”
Franqui explicó que Esuco argumenta no haber recibido los pagos correspondientes por parte de la Provincia. Sin embargo, desde el gremio detectaron que algunos fondos provinciales habrían sido utilizados por la empresa para otras obras, y no destinados específicamente a la de Necochea.
Desde la UOCRA reclamaron que cualquier certificado de obra correspondiente a Necochea sea aplicado exclusivamente al pago de los trabajadores locales, y no redistribuido para cubrir otros compromisos empresariales. En ese punto, el gremio reconoció que debió asumir una postura firme y priorizar a sus afiliados.
El dirigente advirtió además sobre el impacto de la paralización de la obra pública nacional, que genera un efecto dominó: Nación no envía fondos, la Provincia se ve limitada y las empresas terminan trasladando el ajuste a los trabajadores.
Gestiones agotadas y paso a la vía legal
El conflicto ya tuvo cuatro audiencias en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, con intervención del ministro Walter Correa, a quien Franqui reconoció predisposición para atender la problemática. Sin embargo, ante la falta de soluciones concretas, el gremio decidió agotar la instancia administrativa.
Desde esta semana, los trabajadores comenzaron a enviar cartas documento, iniciando el camino legal contra la empresa. Además, UOCRA solicitó formalmente sanciones para Esuco por el incumplimiento laboral y por el daño económico generado a los trabajadores y sus familias.
Obra paralizada y futuro incierto
Actualmente, la obra se encuentra completamente paralizada y solo permanecen tres serenos, por pedido del gremio, para custodiar el obrador y evitar daños o robos. El plazo estimado de finalización de los trabajos era de entre ocho y nueve meses, por lo que la interrupción complica aún más la situación.
Franqui advirtió que, aun cuando la empresa retome la obra en el futuro, la relación laboral quedó severamente dañada. Los trabajadores pasaron las fiestas sin cobrar, quedaron endeudados y no cuentan con respaldo económico para sostener largos períodos sin ingresos.
Un reclamo que seguirá visible
Desde UOCRA aseguraron que el conflicto continuará siendo visibilizado y que se mantendrán en contacto permanente con el Ministerio de Trabajo y con los medios locales. El gremio insistió en que no se trata solo de números, sino del impacto social que genera el incumplimiento salarial en trabajadores que viven al día y no tienen margen para absorber retrasos prolongados.
La situación de Esuco S.A. en Necochea expone, una vez más, las consecuencias directas de la crisis de la obra pública y la necesidad de respuestas urgentes para evitar que el ajuste recaiga sobre quienes viven de su salario.












