En una entrevista cargada de energía en “Esta Mañana”, la diseñadora Lula Quiñones —creadora de la marca de indumentaria Kai— y el cantante Beto Ferro, líder de la banda Trasnochados, compartieron el recorrido, los desafíos y el presente de dos proyectos que ya forman parte de la identidad cultural de Necochea.

Lula llegó al estudio cargada de regalos y creatividad. Mostró los neceseres confeccionados con retazos de los ponchos, una forma de reutilizar materiales que, según explicó, “evita contaminar y aprovecha todo lo que queda de cada corte”. Su marca Kai, que nació hace cinco años en Arenas Verdes, surgió “porque no había ponchos nacionales y los importados eran carísimos”. Inspirada en el mar —Kai significa mar en hawaiano—, la diseñadora desarrolló un producto funcional para surfistas, con bolsillos ocultos y telas resistentes.
La marca creció rápido y llegó incluso a artistas reconocidos: Nico Vázquez, Jimena Cardi y Melina Pitra usaron sus ponchos y los mostraron en redes. Lula recordó aquel día en que el actor la sorprendió comprándole uno: “Me dijo: sos emprendedora, quiero apoyarte”. El resultado fue inmediato: “De 900 seguidores pasé a 5.000 y vendí 50 ponchos en tres horas”.
Su paso por la Feria Puro Diseño, un espacio de referencia nacional, también marcó un antes y un después. “Era un sueño de la época de la UBA”, contó. La participación fue posible gracias al apoyo económico gestionado a través de Puerto Quequén. También adelantó que Kai ampliará su línea: sombreros, remeras, buzos y nuevas prendas que “están en proceso de cocina”.
En paralelo, la marca viste a Trasnochados, banda que —como reconoció Ferro— “nació de un grupo de amigos que quería descargar tensiones después de la pandemia”. Lo que empezó como karaoke se transformó en un fenómeno local que hoy convoca multitudes. “No éramos músicos, éramos caraduras, salvo algunos”, bromeó. Con el tiempo sumaron instrumentos, vientos y producción técnica. “Queremos que la gente baile, se divierta y salga con una sonrisa”, afirmó.

Hoy el proyecto enfrenta un desafío económico: necesitan renovar la consola de sonido. “Tocamos muchísimo y el equipo ya no da más”, explicó Beto. Por eso organizaron una fecha autogestiva en WO, con un ticket colaboración de $10.000, destinado íntegramente a comprar nuevo equipamiento. “Es la única manera de evitar que salga plata del bolsillo de cada músico”, aclaró.
Trasnochados continúa con un verano cargado de actuaciones, incluyendo su presencia en el cuarto aniversario de Primera Junta, otro evento que suele explotar de público. La banda apuesta también a renovar su vestuario para la temporada, en colaboración con Kai: “Hay que actualizar el outfit, bermudas incluidas”, dijeron entre risas.
Antes de despedirse, Lula compartió sus redes (Kaidiseñolibre) y Beto invitó a seguir a la banda en Trasnochados22, con un objetivo claro: “Queremos llegar a los 10.000 seguidores”.
Una diseñadora que expande su marca desde la costa y una banda que revolucionó la noche necochense: dos historias distintas, unidas por la misma fuerza creativa y por el impulso local que se multiplica cuando la comunidad acompaña.












