Estación Quequén continúa dando señales claras de su ambición para la próxima temporada y sumó una incorporación clave: Cristofer Laxalt, arquero de extensa trayectoria en el fútbol local y regional, se convirtió en nuevo refuerzo del conjunto albinegro. Con experiencia, liderazgo y un pasado reciente cargado de títulos, Laxalt llega para aportar seguridad bajo los tres palos y jerarquía a un plantel que se prepara para pelear fuerte.
El guardameta, que viene de un extenso ciclo en Villa de Vélez, reconoció que el cambio no fue sencillo desde lo emocional, pero aseguró estar plenamente enfocado en este nuevo desafío. “Necesitaba un cambio de aire en lo personal. Hoy estoy muy feliz y comprometido con este proyecto”, expresó.
Un recorrido marcado por la experiencia
Formado en las divisiones infantiles de Del Valle, Laxalt construyó una carrera sólida que incluyó pasos por Olimpo de Bahía Blanca, Esportivo de San Cayetano, La Dulce, Villa de Vélez y el propio Estación Quequén, institución a la que regresa por tercera vez.
En ese recorrido fue dirigido por técnicos de peso en la Liga Necochea, destacando especialmente a Pablo Fernández, con quien consiguió títulos históricos en Villa de Vélez. “Con Pablo logré cosas que no había conseguido con otros técnicos. Pero también tuve grandes entrenadores como Fermín y Ariel Ardanás”, señaló.
Un mercado de pases que sacudió la liga
La llegada de Laxalt se da en el marco de un mercado de pases que no pasó desapercibido. Estación Quequén incorporó a siete jugadores provenientes de Villa de Vélez, muchos de ellos campeones, marcando una verdadera revolución en el fútbol local. Para el arquero, este movimiento responde a una situación particular del calendario: “En otros años el torneo terminaba muy tarde y no había tiempo para negociar. Esta vez se dio distinto y todos los clubes se movieron rápido”.
Ese contexto generó expectativas renovadas en la Liga Necochea, con equipos que comenzaron a armarse con anticipación y planteles competitivos desde el mes de enero.
La salida de Villa de Vélez y un nuevo comienzo
Después de cinco temporadas en Villa de Vélez, la despedida no fue sencilla. “Me costó mucho irme. Viví momentos muy fuertes, mi hijo fue parte de ese camino, entraba al vestuario conmigo. Fue un duelo que tuve que atravesar”, confesó Laxalt.
Sin embargo, el recibimiento en Estación Quequén terminó de confirmar la decisión. Mensajes, saludos y muestras de afecto por parte de hinchas y dirigentes reforzaron su motivación. “No me lo imaginaba. Para el jugador eso es un mimo enorme que te da ganas de entrenar todos los días”, afirmó.
Un objetivo claro: volver a la A
Consciente del desafío, Laxalt no esquiva la responsabilidad. Estación Quequén apunta a ser protagonista, ganar la Zona B y pelear por el ascenso en los playoffs. “Es un club grande, con historia, que tiene que estar en la A. La presión es un plus, te obliga a dar un poco más todos los días”, aseguró.
Especialista en definiciones desde los doce pasos, con recordadas actuaciones en tandas de penales que derivaron en campeonatos, el arquero llega respaldado por su trayectoria y su carácter competitivo.
Con trabajo, un plantel reforzado y una clara intención de ir por todo, Estación Quequén suma una pieza clave en su arco y alimenta la ilusión de volver a los primeros planos del fútbol local.












