Lo que comenzó como una búsqueda para ayudar a una amiga que perdió la vista terminó convirtiéndose en un innovador proyecto de inclusión. La artista Marina Fernández desarrolló dispositivos y herramientas adaptadas para que personas ciegas, con baja visión o daltonismo puedan pintar, identificar colores y expresarse a través del arte.
La iniciativa nació hace más de una década, cuando una amiga que había quedado ciega a los 15 años le preguntó qué estaba pintando. A partir de esa conversación, Fernández comenzó a investigar materiales, texturas y sistemas que permitieran trasladar la experiencia artística al mundo de quienes no pueden ver.

“Quería encontrar una forma de compartir el placer que yo sentía al pintar”, explicó durante una entrevista en NecRadio 98.3.
Tras años de pruebas y estudios, creó una serie de dispositivos que combinan texturas, formas geométricas, relieve y sistema Braille para que las personas puedan identificar colores y trabajar de manera autónoma.
Entre los desarrollos se destacan paletas adaptadas en las que cada color está asociado a una forma específica, identificadores para pinceles y materiales diseñados especialmente para personas con distintas patologías visuales.
Pero el proyecto fue más allá de la accesibilidad. Fernández también diseñó herramientas para personas con daltonismo y adaptó una tienda online de arte para que pueda ser utilizada mediante lectores de pantalla.
La artista aseguró que el objetivo principal es promover la autonomía y demostrar que una discapacidad visual no implica una imposibilidad.
“Hay personas con un enorme potencial. Muchas veces el problema es que la sociedad no genera las herramientas necesarias para que puedan desarrollarlo”, sostuvo.
Para comprender mejor la realidad de quienes conviven con estas dificultades, incluso llegó a permanecer jornadas completas con los ojos vendados, buscando experimentar las barreras que enfrentan diariamente las personas ciegas.
El proyecto lleva el nombre de “Dar una mano para ver el sol” y actualmente reúne herramientas, materiales y recursos pensados para acercar el arte a quienes encuentran obstáculos en los formatos tradicionales.
“Lo importante es que puedan sentirse autónomos, crear y disfrutar de lo que les gusta hacer”, concluyó.












