De cara a las próximas Pascuas, la marca local Dolche presentó una amplia y renovada propuesta de huevos de chocolate, con diseños innovadores, producción propia y una fuerte apuesta a la experiencia del cliente.
Desde el local, ubicado en pleno centro, destacaron que este año el objetivo fue ir más allá del producto tradicional.
“No se llevan solo un huevo de Pascua, sino una experiencia dulce. Buscamos innovar y ofrecer algo distinto en cada producto”, explicó Juan Russo.

Variedad, diseño y detalles
La propuesta incluye una gran diversidad de opciones, con estilos que van desde lo clásico hasta lo moderno.
Hay:
- diseños vintage y contemporáneos
- opciones con y sin brillo
- distintos tamaños y presentaciones
- packaging reutilizable
“El desafío es no quedarse en lo clásico. Siempre tratamos de agregar un detalle que haga la diferencia”, remarcaron.
Producción local y apuesta al trabajo
Uno de los puntos destacados es que toda la elaboración se realiza de manera local, lo que también implica generación de empleo.
“Es una producción muy grande y totalmente local. Hay mucho trabajo detrás de cada producto”, señalaron.
Además, subrayaron que la inversión realizada fue importante, tanto en materia prima como en diseño y presentación.
Un crecimiento que superó expectativas
Desde Dolche también hicieron referencia al impacto del nuevo local y al movimiento que se generó en el centro.
“La respuesta de la gente fue increíble, nos superó las expectativas. Se generó un nuevo circuito y eso beneficia a todos los comercios”, expresó Alejandra Spaltro.
En ese sentido, destacaron el trabajo conjunto con otros emprendimientos de la zona, que ayudaron a potenciar el sector.
Un huevo gigante y un sorteo especial
Entre las propuestas más llamativas, se destaca un huevo gigante de más de un kilo, que será sorteado en conjunto con un medio local.
“El huevo tiene chocolates en su interior y la idea es que alguien lo disfrute en Pascuas. Es parte de esta propuesta más lúdica”, comentaron.
Marca en evolución
Por último, desde Dolche remarcaron el proceso de renovación de la marca, que les permitió consolidar una identidad propia.
“El rebranding nos dio un sentido de pertenencia distinto. Hoy sentimos que tenemos una marca que nos representa y que también identifica a la ciudad”, concluyeron.












