El médico generalista Flavio Ibargüen destacó el rol clave que cumplen los centros de salud barriales y aseguró que gran parte de las consultas y patologías pueden resolverse allí, gracias al vínculo cercano que se genera con las familias y la comunidad.
En diálogo con el programa Esta Mañana de Nec Radio 98.3, el profesional —que trabaja desde hace más de 20 años en el centro de salud del Barrio Mataderos— explicó que la medicina generalista permite abordar a cada paciente desde una mirada integral.
“El médico del barrio conoce a la familia, conoce cómo vive y eso es fundamental”, sostuvo.
Según detalló, los centros de salud cumplen un rol esencial en la atención primaria, resolviendo alrededor del 80% de las consultas sin necesidad de derivaciones a hospitales o especialistas.
“Son pocas las veces que tenemos que derivar”, afirmó.
Además, destacó el trabajo sostenido del personal de salud y el vínculo de confianza que se construye con los vecinos a lo largo de los años.
“La gente confía mucho en el médico del centro de salud”, señaló.
Durante la entrevista también se refirió al inicio de la campaña de vacunación antigripal y confirmó que ya comenzaron a llegar dosis destinadas a grupos de riesgo, especialmente adultos mayores y niños.
En paralelo, explicó que actualmente se trabaja en la prevención de infecciones respiratorias, una problemática que se incrementa durante el invierno debido a las bajas temperaturas y al mayor tiempo que las personas permanecen en espacios cerrados.
“En esta época aumentan muchísimo las enfermedades respiratorias”, indicó.
Por otra parte, Ibargüen habló sobre el hantavirus a raíz del caso ocurrido en un crucero que había partido desde Ushuaia y donde se registraron varias muertes vinculadas al virus.
El médico explicó que se trata de una enfermedad zoonótica transmitida por el ratón colilargo y advirtió que, si bien el contagio entre personas es poco frecuente, el virus tiene una alta letalidad.
“Es poco contagioso, pero muy letal”, remarcó.
También detalló que los síntomas iniciales pueden confundirse con una gripe fuerte y recomendó extremar cuidados en lugares cerrados o abandonados donde pueda haber presencia de roedores.
“No hay que barrer en seco. Hay que humedecer y usar lavandina”, explicó.
Finalmente, pidió no generar alarma innecesaria, aunque sí mantener medidas de prevención, especialmente en zonas rurales o durante actividades al aire libre.
“El contacto tiene que ser estrecho y prolongado, no es comparable con el COVID”, concluyó.












