Rocío Bogarín, organizadora del torneo “Juego Limpio” y ex jugadora y entrenadora de larga trayectoria, y Luciana Polizzi, actual coordinadora del hockey femenino del Club del Valle y referente indiscutida, compartieron sus experiencias, los desafíos del hockey local y la emocionante campaña para conseguir la cancha propia del Club del Valle, al dialogar con Johanna Radusky y Estefanía Besoin, desde los estudios de NEC Radio, 98.3 del multimedios NQ, durante el programa “Muchachas”.
Luciana, al abordar el panorama general del hockey en Necochea, reconoció que, si bien el Club del Valle y Náutico cuentan con “tiras completas” y participan en ligas de Mar del Plata y Tres Arroyos respectivamente, “está como muy dispersa la cosa”. La cancha municipal ha propiciado la aparición de torneos locales, pero la construcción de un proyecto deportivo formativo y competitivo se ve dificultada. “Somos pocos clubes y es un deporte complejo. Entonces nos encontramos quizás con poca gente capaz de enseñarlo”, lamentó Polizzi. La logística en Necochea aún no permite un desarrollo pleno, lo que obliga a los clubes a buscar la competencia fuera de la ciudad para sostenerse.

La Pasión que Sostiene la Formación
El Club del Valle, con casi 30 años de historia en su proyecto deportivo, se enfrenta a la realidad de formar a sus propias entrenadoras, muchas de ellas ex jugadoras. “No son profes”, explicó Polizzi, refiriéndose a que son profesionales de otras áreas que asumen el rol de formadoras por su vasta experiencia en el juego. Esta dedicación les llena de orgullo, pero también resalta la escasez de profesionales formados específicamente en el ámbito del hockey en la ciudad.
La emigración de jugadoras jóvenes a otras ciudades para estudiar y competir también es un desafío importante. “Se van a estudiar las chicas a Mar del Plata, a jugar a capaz a los equipos que están allá”, señaló Polizzi, lo que genera una “fuga de jugadoras” que impacta directamente en las categorías mayores del club. Esta situación obliga a las jugadoras más jóvenes a asumir roles en categorías superiores, incluso jugando en “más de una categoría” en una misma jornada.
A pesar de estas limitaciones, el Club del Valle mantiene una presencia destacada en la Liga Marplatense, siendo uno de los pocos equipos del interior en la División A. “Para nosotros también nos va muy bien, sabiendo muy bien nuestras limitaciones y fortalezas”, afirmó Polizzi. La cancha municipal, aunque con falta de mantenimiento, ha sido un pilar, permitiéndoles jugar de local. Sin embargo, el gran anhelo es la cancha propia.
El Sueño de la Cancha Propia
Polizzi compartió la emocionante iniciativa del Club del Valle para construir su cancha propia. “Es un trabajo de ingeniería importante”, dijo, revelando que ya se consiguió el dinero para la carpeta (90 mil dólares) y ahora se abocan a reunir lo necesario para el movimiento de suelo, (alrededor de 50 mil dólares). La ex Leona Inés Arrondo brindó su asesoramiento, lo que impulsó el proyecto. “Una locura hermosa”, describió Polizzi, esperando que el año que viene puedan estar jugando de locales allí.
Rocío Bogarín, por su parte, trajo a la mesa la explosión del Mami Hockey, un fenómeno que ella misma impulsó en Mar del Plata. “Yo empecé jugando en el año 92… no éramos tantos clubes”, recordó. Pero al regresar de una estancia de cinco años en España, donde jugó profesionalmente en el Real Club de Polo de Barcelona, se encontró con un panorama transformado: “Había casi 20 [clubes]”. Este crecimiento, impulsado por la construcción de canchas de hockey y la referencia de las Leonas, abrió un espacio para mujeres mayores de 30 años que deseaban volver a jugar.
El torneo “Juego Limpio”, organizado por Rocío y su mano derecha, Ignacio Ferrari, se ha convertido en un referente del Mami Hockey, con 26 equipos participantes y un fuerte énfasis en el fair play. “Nuestra base del torneo es el Juego Limpio”, afirmó Bogarín, anunciando que el premio de este año y la copa llevarán el nombre de Miguel Alende, un gran formador del torneo.
Ambas jugadoras coincidieron en la falta de entrenadores y la necesidad de más profesionales formados en la disciplina. “Si vos querés entrenador de hockey y vas y estudiás un poco seguro que el otro año ya tenés trabajo”, comentó Rocío, invitando a los profes de educación física a considerar esta especialización.












