Una investigación de la Justicia Federal permitió desbaratar una organización narcocriminal que distribuía todo tipo de estupefacientes en la Costa Atlántica, con base operativa en Mar del Plata y ramificaciones en Villa Gesell. El principal proveedor residía en un lujoso departamento de Caballito, desde donde abastecía a un emisario que viajaba regularmente para retirar la droga y coordinar su comercialización.
La causa se inició a partir de una denuncia anónima y avanzó durante casi cinco meses mediante el análisis de comunicaciones telefónicas y mensajería. Así se reconstruyó el funcionamiento de la banda: venta “a pedido” de cocaína, marihuana, cogollos de cannabis, tusi, hongos alucinógenos, Crystal Ice y pastillas de éxtasis —muchas de ellas con figuras reconocibles—, con delivery activo y cobertura en amplias zonas urbanas y costeras.
La estructura incluía un líder superior en CABA, una célula de seis integrantes en Mar del Plata y un distribuidor en Gesell. En los grupos de WhatsApp se ofrecían productos con códigos y jerga propia, y se detallaban precios mayoristas y minoristas. Con el avance de la pesquisa, los investigadores confirmaron viajes frecuentes del emisario, además de un intenso movimiento de dinero en billeteras virtuales.
Los valores de comercialización detectados fueron de $15.000 por pastilla de éxtasis, USD 140 los 10 gramos de tusi y $380.000 los 10 gramos de cristales de metanfetamina. Una de las cuentas bajo análisis registró ingresos por más de $21 millones en un año, en transferencias fraccionadas y “redondas”, incluso con envíos al proveedor de Caballito.
Con las pruebas reunidas, el juez Santiago Inchausti ordenó allanamientos simultáneos en distintos domicilios de Mar del Plata y en las torres de Caballito Nuevo. En el centro de acopio se incautaron más de dos kilos de cocaína, más de un kilo de tusi, 800 gramos de crystal ice, 995 pastillas de éxtasis, marihuana, hongos alucinógenos y ketamina, con un valor estimado de $135 millones, cifra que podría superar los $235 millones según la proyección de ventas.
En otros inmuebles se secuestraron armas, plantaciones de marihuana y remanentes de droga. Todos los ocho integrantes quedaron detenidos y se dispuso prisión preventiva por 90 días, mientras la investigación continúa y no se descartan nuevas medidas. Las identidades permanecen bajo reserva por disposición judicial.












