En el marco de un trabajo investigativo exhaustivo y sostenido, el fiscal Carlos Larrarte sostuvo que prima facie el homicidio de Alejandra Fiorito, ocurrido en el año 2020, podría considerarse esclarecido.

Según trascendió, una de las pruebas centrales de la causa es el peritaje balístico de un arma calibre 38, que se encontraba en poder de Patricia Astesano, ahora detenida e imputada de homicio agravado por ensañamiento y alevosía, cuyas estrías coinciden plenamente con los proyectiles extraídos del cuerpo de la víctima.
“Se efectuaron tres disparos por la espalda y dos a quemarropa”, detalló el fiscal al referirse a la mecánica del crimen. A este elemento se suma la declaración de un testigo, cuya descripción de la agresora coincidiría con la fisonomía de la persona actualmente imputada, aportando un dato relevante para reconstruir la secuencia del hecho.
En esta nueva etapa de la investigación, la Fiscalía solicitó pruebas de ADN que permitan fortalecer el cuadro probatorio mediante el cotejo de material genético.
Cabe recordar que Fiorito también presentaba heridas de arma blanca, compatibles con un forcejeo previo. De acuerdo a la reconstrucción fiscal, la remisera habría sido amenazada por una persona de contextura robusta, que viajaba en el asiento delantero del vehículo, con un barbijo colocado.
Larrarte subrayó que el avance de la causa fue posible tras una serie de peritajes sobre armas calibre 38 realizados en distintas investigaciones. En ese contexto, en septiembre del año pasado, en una causa paralela que involucró a Patricia Astesano, se secuestró un arma de fuego en su domicilio. En ese momento había sido denunciada por lesiones y uso de arma de fuego. Finalmente, imputada por la “tenencia ilegal de arma de fuego”.
Finalmente, ese revólver fue sometido a peritajes científicos que confirmaron que se trata del arma utilizada en el homicidio de Alejandra Fiorito, consolidando uno de los elementos más contundentes de la investigación.
La causa continúa su curso judicial, a la espera de los resultados de las nuevas medidas probatorias ordenadas por la Fiscalía y conocer el móvil por las cuales el arma calibre 38 secuestrada en la casa de Patricia Astesano, se utilizó para asesinar salvajemente a la remisera Alejandrs Fiorito.












