Desde este jueves rige la eliminación total de los aranceles a la importación de teléfonos celulares, una medida impulsada por el Gobierno nacional con el objetivo de alentar la competencia y reducir los precios que paga el consumidor final. A partir de ahora, los dispositivos que ingresen al país tributarán alícuota cero.
Desde el Ministerio de Economía señalaron que la quita de impuestos busca ampliar la oferta de modelos y marcas, facilitando el acceso a la tecnología. Según datos oficiales, desde la reducción previa de aranceles en 2025 los precios de los celulares ya registraron bajas de entre 25% y 35%, aunque aclararon que el impacto total no será inmediato.
El ministro Luis Caputo afirmó que la decisión forma parte de una política de reducción de impuestos y destacó que una mayor competencia debería traducirse en valores más accesibles para los usuarios. En la misma línea, desde el Gobierno sostienen que la medida favorece la inclusión digital y el desarrollo tecnológico.
Sin embargo, desde sectores industriales manifestaron su preocupación por las consecuencias de la medida. La Unión Obrera Metalúrgica de Río Grande advirtió que la eliminación de aranceles podría profundizar la crisis de la producción nacional, afectando puestos de trabajo en el sector electrónico.
Mientras tanto, el mercado aguarda cómo reaccionarán los precios en las próximas semanas, en un contexto donde la expectativa de los consumidores se centra en si la baja impositiva se reflejará de manera concreta en las góndolas y plataformas de venta.












