Gimnasia y Esgrima de Necochea comenzó a escribir una nueva página en su historia. Tras el descenso de la temporada pasada, el Lobo apuesta a un proyecto renovado, con fuerte presencia de juveniles del club, la llegada del entrenador Pablo Fernández y el objetivo claro de regresar rápidamente a la Primera División de la Liga Necochea de Fútbol.
En diálogo con Zoom Deportivo, Jeremías Davico y Tomás Lezcano —dos piezas importantes del plantel superior— dejaron en claro que el golpe del descenso no fue un final, sino un punto de partida.
“No tuvimos un mal año, pero los resultados no se dieron. Ahora la idea es revertir eso con trabajo y con los chicos del club”, expresó Davico.
Un plantel joven, pero con identidad
Gimnasia sufrió bajas importantes:. Sin embargo, lejos de desarmarse, el club volvió a mirar hacia su semillero. “La reserva, la sexta y las infantiles tienen un nivel impresionante. Hay mucho futuro para Primera”, remarcaron.
El regreso de jugadores como Santiago Argüello, Valentín Baiza, sumado a juveniles con hambre y sentido de pertenencia, refuerza la idea de un equipo con identidad propia.
La impronta de Pablo Fernández
La llegada de Pablo Fernández marcó un cambio fuerte en la metodología de trabajo. Bicampeón del fútbol local con Villa del Parque, el entrenador desembarcó en el Lobo con una propuesta intensa, moderna y con pelota como protagonista.
“No hay entrenamiento en el que no se toque la pelota”, contó Lezcano.
“Estamos trabajando mucho la presión alta. Donde haya un jugador rival, tiene que haber dos de Gimnasia”, agregó Davico.
El cuerpo técnico lo completan Claudio “Pitu” Charque en la preparación física, Máximo y Miguel “Pacho” Rodríguez como entrenador de arqueros, consolidando un grupo de trabajo sólido y comprometido.
Uno de los puntos que Fernández remarca permanentemente es la disciplina: intensidad sí, pero sin perder la serenidad ni regalar amarillas innecesarias.
Lezcano, sentido de pertenencia y liderazgo
Tomás Lezcano, uno de los arqueros más destacados del fútbol local, recibió ofertas para cambiar de club este año, pero decidió quedarse.
“Estuve cuando ascendimos y estuve cuando descendimos. No me quería ir así. Me quiero quedar para revertir esto”, afirmó.
Con cinco temporadas en Primera, el arquero se consolidó como una de las voces del vestuario y representa el sentido de pertenencia que caracteriza al club.
Una zona B exigente
La Zona B no dará margen para distracciones. Estación Quequén, Independiente de Lobería, Huracán, Defensores de Quequén y otros rivales fuertes conforman un grupo competitivo donde sólo uno asciende de manera directa.
“El objetivo es claro: ascender primeros. No queremos depender de los partidos extra, porque sabemos lo que se sufre”, señalaron.
El debut será en el William Gabriel ante Defensores de Quequén, en un arranque que ya promete intensidad.
Ilusión renovada
Gimnasia apuesta al equilibrio entre juventud y experiencia, presión alta, compromiso y sentido de pertenencia. El descenso dolió, pero también despertó el orgullo.
Con un plantel joven, hambre de revancha y una idea clara desde el banco, el Lobo ya empezó a caminar el camino del regreso.
El objetivo está marcado. Ahora, el desafío será sostener la intensidad y convertir la ilusión en resultados.












