En una entrevista concedida al programa “Cerrando la Mañana”, el dirigente radical y concejal mandato cumplido Gonzalo Díez realizó un balance de su paso por el Concejo Deliberante y analizó el presente y el futuro de la Unión Cívica Radical en Necochea. Con autocrítica, pero también con firmeza, destacó el rol que su bloque desempeñó durante los últimos cuatro años.
Díez aseguró que el radicalismo tuvo un “papel protagónico” dentro del Concejo, marcando debates, fijando posturas y aportando criterios que incluso otros bloques tomaban como referencia. “Fuimos un bloque que trabajó con responsabilidad, con firmeza, señalando, observando, controlando y también colaborando cuando era necesario”, expresó.
Más allá del balance legislativo positivo, reconoció que el resultado político de las últimas elecciones dejó un sabor amargo para su espacio: tres concejales dejaron sus bancas y ninguno logró renovar. En ese punto, admitió que el radicalismo no logró sostener los canales de comunicación con la sociedad, lo que dificultó que se comprendiera el trabajo realizado desde el cuerpo deliberativo.
Durante la charla, Díez defendió la postura de su bloque en los debates más duros, incluida la votación sobre la subasta del complejo Casino. Recordó que el radicalismo debió elegir entre la “ética de la convicción” y la “ética de la responsabilidad”, actuando según lo que consideraron mejor para la ciudad en un contexto complejo: “Por convicción hubiésemos hecho otra cosa, pero la responsabilidad nos obligó a tomar decisiones difíciles”.
De cara a lo que viene, afirmó que acompañarán al único concejal radical que continúa en funciones, Rodrigo, entendiendo que la tarea en soledad será exigente. Desde el Comité local —que Díez preside— buscarán fortalecer el trabajo político, reconstruir la identidad partidaria y preparar una fuerza competitiva para las elecciones de 2027.
El dirigente reconoció que existe una ruptura entre el radicalismo y parte de la sociedad, y que el desafío es abrir aún más el partido, dialogar con otros espacios y formar parte de una alternativa de poder: “Tenemos que sacarnos prejuicios, adaptarnos a los nuevos tiempos y volver a representar a la gente”.
También se refirió a las críticas internas respecto a la apertura del comité: “El Comité ha estado abierto, está abierto y seguirá abierto”, afirmó, aunque aceptó que la participación social es baja y muchas veces se da desde la crítica externa más que desde la acción política directa.
Díez cerró con un mensaje de convicción y esperanza: el radicalismo, aseguró, puede volver a ser competitivo si logra ordenar su trabajo, construir consensos y volver a conectar con la ciudadanía. “Quiero que el radicalismo forme parte de una alternativa de poder donde sus ideas y su experiencia sean escuchadas. Para eso voy a trabajar”, concluyó.












