El último fin de semana, la ribera del Club Náutico Necochea fue escenario de una destacada regata de remo que reunió a 210 deportistas de toda la provincia de Buenos Aires, en una competencia que combinó exigencia física, técnica y un formato poco habitual.
El evento, organizado junto a la Federación Bonaerense, incluyó pruebas de 12 y 16 kilómetros con una particularidad que llamó la atención: los competidores debían bajarse del bote en plena carrera, correr por la orilla y volver a embarcarse para continuar el recorrido. “Es una competencia distinta y muy atractiva para que la gente se acerque”, explicó el instructor Facundo Oliver.

Un evento en crecimiento
La convocatoria superó las expectativas, con 54 participantes menores y una fuerte presencia de clubes de toda la provincia, lo que marcó un claro crecimiento de la disciplina en la ciudad.
Las categorías fueron múltiples —desde Máster hasta Junior y Cadetes—, lo que permitió una amplia participación y competencia en distintos niveles. Entre los ganadores se destacaron duplas y competidores individuales en distintas modalidades, reflejando el buen nivel que tuvo la jornada.
Un deporte que busca sumar más gente
Más allá del éxito del evento, desde la organización reconocen que el gran desafío sigue siendo acercar a más personas al agua.
“Necesitamos que la gente pierda el miedo a subirse a un kayak. Por eso hacemos eventos y vamos a las escuelas, para mostrar la actividad”, explicó Oliver.
En ese sentido, la escuela del club trabaja con un sistema progresivo: los principiantes comienzan en embarcaciones más estables y, a medida que adquieren confianza y técnica, avanzan hacia botes más veloces pero también más inestables.
Técnica, coordinación y concentración
El kayak competitivo exige una coordinación integral del cuerpo. No solo se trata de remar, sino también de mantener el equilibrio, manejar el timón con los pies y sincronizar cada movimiento.
“Cuando remás de un lado, tenés que coordinar con el otro y con las piernas. Es todo un trabajo de sincronización”, detallaron desde la escuela.
A esto se suma el desgaste físico, especialmente en pruebas largas como las disputadas el fin de semana, donde los atletas deben sostener el ritmo durante varios kilómetros y además enfrentar maniobras como los acarreos fuera del agua.
Lo que viene
Tras el éxito de esta regata, la próxima gran cita será en octubre, con una competencia más local como la tradicional “Regata de los Tres Puentes”.
Mientras tanto, desde el club continúan apostando a la formación y al crecimiento del deporte, con clases abiertas los sábados por la mañana en la sede del puerto, buscando que cada vez más chicos y adultos se animen a remar.












