El inicio del año encuentra a los productores agropecuarios de La Pampa y el sur de Buenos Aires atravesando uno de los escenarios más críticos de los últimos tiempos. Un intenso frente de incendios rurales ya afectó unas 100.000 hectáreas, generando fuertes pérdidas productivas y reavivando reclamos estructurales del sector.
Desde la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) advirtieron que la combinación de altas temperaturas, vientos persistentes, sequedad extrema del suelo y falta de prevención complicó la rápida contención de los focos ígneos.
“Las condiciones climáticas y los vientos imperantes, sumado a la falta de preparación previa ante estos eventos recurrentes, impidieron neutralizar rápidamente los focos de incendios aparecidos en campos bonaerenses”, señalaron desde la entidad que preside Ignacio Kovarsky.
Amplia zona afectada
En el sudoeste bonaerense, los incendios impactaron con fuerza en Coronel Dorrego y Tres Arroyos, además de localidades como Copetonas, Oriente y Valle Hermoso.
Sin embargo, el daño más severo se registró en el oeste y sur de La Pampa, con campos alcanzados en Santa Isabel, La Pastoril, Jacinto Arauz, Alpachiri, Hucal, Conhelo y Chalileo, entre otros puntos.
Para contener el avance del fuego fue clave el trabajo coordinado de numerosos cuarteles de bomberos voluntarios, que debieron desplegarse durante jornadas completas en condiciones extremas, evitando consecuencias aún mayores para establecimientos productivos y zonas pobladas.
Reclamos urgentes del sector
Ante la magnitud de los daños, CARBAP volvió a poner sobre la mesa reclamos históricos. Entre ellos, la necesidad de líneas de crédito específicas para recomposición productiva, asistencia financiera para los productores afectados y obras de prevención.
En ese sentido, la entidad remarcó que Vialidad Nacional y las vialidades provinciales deberían intensificar los trabajos de mantenimiento de banquinas y cortafuegos, zonas que muchas veces funcionan como focos de inicio o propagación de incendios por acumulación de material seco.
Sigue el alerta por incendios
La situación dista de estar controlada. Según advirtieron desde la entidad rural, todo el territorio pampeano permanece en alerta roja por riesgo extremo de incendios, debido a:
Elevadas temperaturas
Abundante material combustible seco
Posibles tormentas eléctricas que podrían originar nuevos focos
Además, se mantienen guardias de cenizas en áreas como Jacinto Arauz y Santa Isabel, donde el fuego fue contenido pero existe riesgo de reactivación por acción del viento.
El panorama refuerza la preocupación del sector productivo y vuelve a exponer la urgencia de políticas de prevención, infraestructura adecuada y respuesta rápida ante fenómenos que, año tras año, dejan huellas profundas en el interior agropecuario argentino.












