Más allá del debate político, el intendente Arturo Rojas puso el foco en el modelo de desarrollo que impulsa el Ejecutivo municipal, basado en licitaciones públicas y concesiones que buscan atraer inversión privada, generar empleo y ampliar la oferta turística en distintos puntos del distrito.
Entre los proyectos destacados mencionó la adjudicación del ex balneario ACA, frente al Casino, donde se prevé un desarrollo integral con servicios modernos y espacios comerciales, además de iniciativas en balnearios de Quequén, propuestas de glamping en predios municipales y futuras concesiones en sectores estratégicos como Pinolandia.
Uno de los anuncios más relevantes fue la intención de avanzar con una licitación para la terminal de ómnibus, un tema histórico para la ciudad. Según explicó, la idea es que un inversor privado se haga cargo de la reconstrucción y explotación del complejo, permitiendo mejorar un espacio clave para la llegada y salida de turistas y aliviar el costo que hoy representa su mantenimiento para el municipio.
Rojas remarcó que su gestión logró llevar adelante numerosas licitaciones sin procesos desiertos, gracias a pliegos claros y previsibilidad jurídica. En ese sentido, insistió en que la seguridad jurídica es central para que los proyectos prosperen y se sostengan en el tiempo.
“Cada licitación que sale adelante significa más trabajo, más servicios y más movimiento económico para la ciudad”, señaló, al tiempo que planteó que el desafío es consolidar un modelo de crecimiento con reglas claras, capaz de sostenerse más allá de los cambios políticos.












