En una entrevista realizada en el programa “Esta Mañana”, el concejal electo por La Libertad Avanza, Juan Cerezuela, analizó el escenario que enfrenta antes de asumir su banca y dejó una advertencia directa: “El Ejecutivo está usando al Concejo Deliberante como una escribanía. Eso se tiene que terminar”.
Cerezuela, que llega por primera vez a la política, explicó que desde meses antes de su asunción asistió a sesiones y reuniones para comprender el funcionamiento interno del cuerpo. “Entramos sin experiencia y tenemos que ponernos a la altura rápido”, afirmó. Sin embargo, lo que observó no lo dejó conforme: denunció que el Ejecutivo baja proyectos cerrados “con poquísimo margen para que los concejales puedan trabajar, analizar o mejorar nada”.
El ejemplo más contundente, según el edil electo, fue el tratamiento del casino. “No podés bajar a las siete y media de la tarde cien páginas para tratarlas a las nueve de la mañana. Es irresponsable. Es faltarle el respeto a los 20 concejales y al ciudadano”, sostuvo. Aseguró que recién ante el reclamo unificado de los bloques consiguieron “dos o tres días más” para estudiarlo. “Pero la tasación ya estaba en marzo. Podrían haberlo enviado meses antes”, reprochó.
Frente a este funcionamiento, Cerezuela planteó una línea concreta para su rol institucional: “Acá hay que dejar la pedantería de lado. La política de hace 40 años tiene que terminar. La gente no quiere más esto”. Y agregó: “El Concejo no puede seguir agachando la cabeza. Tenemos que hacernos respetar como cuerpo deliberativo”.
El edil se mostró dispuesto al diálogo, pero con una condición: respeto entre poderes. “Podemos estar en desacuerdo mil veces, pero debemos ponernos de acuerdo en una cosa: que las cosas se hagan como corresponde, sin atropellos, sin bajar proyectos cerrados de un día para el otro”. Remarcó que apoyar al Ejecutivo será posible “siempre que nos den los tiempos y las herramientas para trabajar, no para firmar sin leer”.
Cerezuela reconoció que llegó a la política impulsado por el clima nacional de cambio, pero también con la convicción de que Necochea necesita otro tipo de funcionamiento institucional. “Venimos a trabajar, no a la fiesta. Hay temas muy complejos que estuvieron demasiado tiempo desatendidos”, señaló. Y enfatizó: “Vamos a cometer errores, seguro, pero no vamos a ser charlatanes. Vamos a ser presos de nuestras palabras”.
Antes de finalizar, destacó que incluso con concejales con quienes no compartirá muchas posturas —mencionado explícitamente el caso de Juan de la Era, entrevistado minutos antes— será posible construir acuerdos si se parte del respeto a los procedimientos. “Podremos no coincidir en casi nada, pero tenemos que coincidir en esto: el Concejo no puede ser más una escribanía. Desde ahí se construye”.
Con una mirada crítica pero orientada al trabajo conjunto, Cerezuela concluyó: “Queremos apoyar lo que se haga bien, pero queremos que nos respeten. Si eso sucede, vamos a poder construir. Ahí empieza el cambio que Necochea necesita”.












