El diputado nacional Eduardo Falcone, del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), volvió a poner en agenda el debate sobre las jubilaciones de privilegio en Argentina y confirmó que en marzo volverá a presentar un proyecto de ley que busca eliminar o reducir significativamente estos beneficios que perciben expresidentes, vicepresidentes, jueces y diplomáticos. En diálogo con “Cerrando la Mañana”, el legislador sostuvo que el tema “genera indignación social” y que resulta incompatible con la realidad que atraviesan millones de jubilados que cobran la mínima.
Falcone explicó que la iniciativa, presentada originalmente en 2024 junto al diputado Oscar Zago, estuvo cajoneada durante más de un año en la Comisión de Presupuesto. Recién a fines del año pasado, la Oficina de Presupuesto del Congreso informó el impacto fiscal del proyecto: un ahorro estimado de 1.234 millones de pesos anuales solo por la eliminación de las jubilaciones de privilegio de expresidentes y vicepresidentes. “No es una cifra enorme dentro del presupuesto nacional, pero el impacto simbólico es enorme”, subrayó.
El legislador cuestionó que un expresidente jubilado pueda cobrar tres o cuatro veces más que el presidente en ejercicio. Actualmente, detalló, el jefe de Estado percibe alrededor de 4 millones de pesos, mientras que un expresidente jubilado puede superar los 12 o 14 millones, ya que sus haberes están atados a los sueldos de los jueces de la Corte Suprema. “Es absurdo que alguien retirado cobre mucho más que quien está gobernando”, afirmó.
El proyecto contempla una alternativa para quienes ya cobran estos beneficios: que pasen a percibir el 80% del sueldo del presidente en ejercicio, una cifra que Falcone consideró “más que suficiente para vivir dignamente”. En caso de no aceptar esa reducción, la iniciativa propone publicar mensualmente los montos en una página oficial, para que la ciudadanía conozca quiénes mantienen esos privilegios. “No se trata solo de ahorro, sino de transparencia y de dar una señal ética”, remarcó.
Además de los expresidentes, el proyecto apunta a regímenes especiales como los del Poder Judicial y el Servicio Exterior. Falcone explicó que mientras un jubilado del régimen general está topeado en alrededor de 2,2 millones de pesos, algunos jubilados judiciales o diplomáticos perciben montos muy superiores. “No es razonable que alguien cobre cinco o seis veces más por haber aportado apenas un poco más”, sostuvo, y reclamó avanzar hacia un sistema más equitativo.
De cara al futuro inmediato, el diputado confirmó que la iniciativa será reingresada en marzo, cuando comiencen las sesiones ordinarias, y que buscará diálogo con el Gobierno para lograr consensos. “Esto se discute hace años, pero nunca se avanza. Si no hay presión social, el Congreso no reacciona”, advirtió. En ese sentido, consideró clave que los medios y la ciudadanía mantengan el tema en agenda para que el debate finalmente llegue al recinto.












