Continúa este miércoles la jornada final del juicio por la muerte de Germán Appella, con los alegatos de las partes antes de que el juez Ernesto Juliano dé a conocer la sentencia.
Durante su exposición, la querella solicitó para Marcos Aprea la pena máxima prevista para la imputación: 6 años de prisión y 10 años de inhabilitación para conducir, en el marco de la acusación por homicidio culposo agravado.
Además, adhirió al planteo para que se revoque la morigeración de la prisión domiciliaria y remarcó que el pedido de pena guarda relación con la gravedad de los hechos que, según sostuvo, fueron acreditados durante el debate.
Uno de los momentos más fuertes del alegato llegó sobre el cierre, cuando se expresó que el pedido no debía interpretarse como una búsqueda de venganza.
“Esto es intentar hacer justicia”, se señaló, junto con una referencia al valor de la vida humana y al dolor atravesado por la familia de Germán.
La querella cerró su exposición con una frase dirigida al sentido del proceso: “Que Germán encuentre paz y esta familia encuentre justicia”.
El pedido de la Fiscalía
Previamente, el Ministerio Público Fiscal había solicitado 4 años de prisión efectiva en un establecimiento penitenciario y 5 años de inhabilitación para conducir.
Entre sus fundamentos, la Fiscalía volvió a poner el foco en la alcoholemia de Aprea. Durante el juicio, la pericia incorporada a la causa determinó una concentración de 2,41 gramos de alcohol por litro de sangre.
También se hizo referencia a las condiciones de visibilidad existentes aquella noche. Según el planteo fiscal, lejos de constituir un atenuante, esas condiciones obligaban al conductor a extremar las precauciones y adecuar la velocidad a las circunstancias.
En ese sentido, se mencionó la Ley Nacional de Tránsito y la obligación de conservar el dominio efectivo del vehículo cuando existen condiciones ambientales adversas.
La Fiscalía también retomó declaraciones testimoniales incorporadas durante el debate, según las cuales otros vehículos circulaban a una velocidad cercana a los 20 o 30 kilómetros por hora debido a las condiciones del lugar, mientras que el automóvil conducido por Aprea se habría alejado a una velocidad superior.
Para el Ministerio Público Fiscal, estos elementos, sumados al resultado de la alcoholemia, permiten sostener la figura de homicidio culposo agravado.
La audiencia continúa en estos momentos y, una vez finalizados los alegatos, está previsto un cuarto intermedio. Posteriormente, el juez Ernesto Juliano dará a conocer la sentencia en uno de los momentos más esperados del proceso judicial por la muerte de Germán Appella.












