El atletismo necochense volvió a mostrar que atraviesa uno de sus mejores momentos. La Escuela Municipal cerró la temporada con un balance que trasciende largamente los podios: se consolidó un grupo, se fortaleció un método y se confirmó que el deporte ya ocupa un lugar central entre las familias de la ciudad.

Santiago Cabrera y Juana Souto, protagonistas del año, repasaron en Zoom Deportivo un 2025 que dejó procesos formativos fuertes, experiencias inolvidables y un semillero que no para de crecer. Cabrera remarcó que el mayor logro no pasa por los tiempos ni las medallas, sino por el sentido de pertenencia. “Logramos que los U12 y U14 ya no compitan como chicos sueltos; compiten como la Escuela Municipal. Eso es lo más valioso”, explicó. La construcción del vínculo entrenador–atleta fue clave: diálogo permanente, confianza y acompañamiento para que cada indicación tenga sentido. “Mientras la confianza no se rompa, podemos hablar de todo. El atleta sabe que lo que uno propone es para su desarrollo”, agregó.
El proyecto sostiene una idea clara: que los chicos de 8 a 14 años prueben todas las disciplinas antes de especializarse. Esa etapa, conocida como “fase de oro” en el desarrollo motor, permite que cada nene encuentre su lugar sin presiones. El caso de Santi Bonaura lo resume bien: no quería saber nada con correr vallas, lo convencieron de probar… y terminó subcampeón provincial.
La mirada desde adentro la aportó Juana Souto, velocista en pleno crecimiento. Prefiere las distancias cortas, reniega de las largas y reconoce con humor que algunos entrenamientos le gustan más que otros. Cabrera la define como “vaga, pero con garra”, una combinación que la empuja siempre hacia adelante. Juana llegó este año al atletismo después de pasar por gimnasia, circo y taekwondo. Vio pruebas por televisión, se inspiró y hoy ya compite a nivel provincial.
La Escuela tiene hoy una matrícula cercana a los 50 chicos entre los 8 y los 14 años. Una base grande que permitió elevar también el nivel. “En la cantidad está la calidad”, resumen los entrenadores. Gracias a esa estructura, Necochea tuvo presencia en provinciales, podios nacionales y una atleta formada desde los 7 años que hoy integra la Selección Argentina en salto triple.
El atletismo dejó de ser un deporte de nicho y pasó a convertirse en una elección para muchas familias. Viajes, compañerismo, experiencias y el clima de grupo cuentan tanto como los tiempos. Los chicos conocen el país compitiendo: Chaco, Rosario, Corrientes, Juárez, Balcarce. Las anécdotas, dicen los profes, pesan más que los resultados.
La competencia ya terminó, pero el trabajo no. Diciembre será descanso para los más chicos y enero traerá la pretemporada, con trabajos aeróbicos, técnica de carrera, circuitos de fuerza y todo lo que el calendario anual no permite. El objetivo es sostener el crecimiento, fortalecer el grupo y seguir formando atletas con procesos sólidos.
“Si logramos que un chico vuelva, que se sienta parte, que quiera entrenar, ya ganamos. Las medallas aparecen solas cuando el proceso es bueno”, cerró Cabrera.












