El equipo dirigido por Matías Quinteros ya piensa en el inicio del torneo de la Liga Necochea. Con la llegada estelar de Ezequiel Cerica y varias incorporaciones jóvenes, el objetivo es claro: superar la semifinal del año pasado y pelear por el campeonato.
Mataderos se prepara para una nueva temporada en la Liga Necochea con ilusiones renovadas y un plantel que promete dar pelea. Tras alcanzar las semifinales en 2025, el equipo conducido por Matías Quinteros apunta a dar el salto definitivo y quedarse con el título en 2026.
La gran noticia del mercado de pases fue la llegada de Ezequiel Cerica, considerado uno de los refuerzos más importantes del fútbol local. Con pasado profesional y en excelente condición física, el delantero no solo aporta jerarquía dentro de la cancha, sino también liderazgo y profesionalismo puertas adentro. “Está en un gran momento y su ejemplo suma muchísimo al grupo”, destacó Quinteros.
Además de Cerica, se sumaron Benicio Cárdenas (ex Villa del Parque), Valentín Muñoz (regresó tras su paso por el ascenso), Federico Iglesias (Huracán) y el retorno de Maximiliano Araujo. También volvió a entrenar Tomás Saeta, mientras que el juvenil Tiago y Marcos Perna continúan consolidándose en el plantel.
No todas fueron buenas noticias: la salida de Loba Raza, pieza clave en la última temporada, obligó a reorganizar el sector defensivo. El jugador decidió priorizar cuestiones laborales y personales, dejando un vacío importante en la estructura del equipo.
En cuanto a los objetivos, el mensaje es claro: el foco está puesto en la Liga Necochea. “El camino más corto al Federal es ser campeón de la Liga”, sostuvo Quinteros, descartando por ahora la participación en un Prefederal por cuestiones de calendario y logística.
Mataderos debutará como local frente a Sportivo, en una reedición de la semifinal pasada. Con una base consolidada, variantes ofensivas y una figura de peso como Cerica, el equipo buscará comenzar el año con el pie derecho y sostener la regularidad en un torneo que promete ser largo y exigente.
La ilusión está intacta y el mensaje interno es uno solo: trabajar, competir y dar el salto definitivo hacia el campeonato.












