El director de la Escuela Municipal de Atletismo participó de la segunda jornada de “Construyendo Convivencias en el Deporte”, un espacio impulsado desde el Consejo Deliberante que reúne a dirigentes, entrenadores, periodistas y distintos actores vinculados al deporte. En su habitual columna de los martes en Zoom El Deportivo, Cabrera destacó la importancia de mejorar la comunicación, fortalecer el compromiso y transformar las dificultades de las instituciones en oportunidades de crecimiento.
La convivencia dentro de las instituciones deportivas fue el eje de la habitual columna de Mauro Cabrera en Zoom. En esta oportunidad, el director de la Escuela Municipal de Atletismo se refirió a la segunda jornada de “Construyendo Convivencias en el Deporte”, desarrollada en el ámbito del programa Consejo CERCA e impulsada por el Concejo Deliberante.
El encuentro tuvo como objetivo continuar generando herramientas para quienes forman parte de clubes e instituciones deportivas, con la participación de dirigentes, entrenadores, periodistas y otros actores vinculados a las distintas disciplinas.
La comunicación como eje
Cabrera explicó que, mientras la primera jornada había abordado cuestiones vinculadas al tipo de convivencia que se pretende generar en un club, el rol de los adultos responsables y la manera de afrontar los conflictos sin naturalizarlos, en esta segunda instancia el eje estuvo puesto en la comunicación.
“Cómo nos estamos comunicando” fue uno de los interrogantes centrales. La propuesta buscó analizar los vínculos entre dirigentes, entrenadores, deportistas, familias e instituciones, teniendo en cuenta las nuevas formas de comunicación y el impacto de herramientas como WhatsApp e Instagram.
Para Cabrera, también resulta necesario preguntarse si las formas de comunicación utilizadas son realmente efectivas y asertivas, y a partir de allí incorporar herramientas que permitan mejorar las relaciones dentro del ámbito deportivo.
Dejar el “yo” para pensar en el “nosotros”
Uno de los conceptos destacados durante la charla fue la necesidad de fortalecer el trabajo colectivo. Cabrera sostuvo que quienes trabajan en el deporte deben comenzar a nuclearse, compartir experiencias y adquirir herramientas que permitan afrontar las distintas situaciones con mayor preparación.
En ese sentido, remarcó la importancia de “dejar de pensar en yo y pensar en nosotros”, entendiendo que las decisiones que se toman dentro de una institución repercuten sobre todos sus integrantes.
También planteó que la comunicación cambia permanentemente y que aquello que podía resultar efectivo algunos años atrás quizás hoy ya no tenga el mismo resultado. Por eso consideró necesario revisar las propias prácticas, preguntarse si se está comunicando de manera eficiente y actuar en consecuencia.
El compromiso de las familias
Otro de los temas abordados fue la participación de los padres y las familias en la vida de los clubes. Durante la conversación se señaló que muchas veces los adultos se acercan a las instituciones principalmente para acompañar a sus hijos cuando compiten, pero no necesariamente participan de las reuniones o actividades institucionales.
Frente a esta situación, Cabrera propuso poner el foco en quienes sí participan, valorarlos y generar las condiciones para que puedan sostener ese compromiso. “Me tengo que dejar interpelar, preguntarme si lo estoy haciendo de manera eficiente o asertiva y actuar en consecuencia”, sostuvo, al remarcar que conocer un diagnóstico no alcanza si posteriormente no se modifican las prácticas.
Entrenadores preparados para mucho más que enseñar un deporte
La charla también permitió poner en discusión el rol actual de los entrenadores y profesores.
Cabrera consideró que quienes trabajan con niños y adolescentes necesitan contar con herramientas que excedan el conocimiento específico de una disciplina deportiva. En ese sentido, mencionó la importancia de capacitarse en áreas vinculadas con la comunicación, la psicología y las emociones.
La mirada apunta a comprender que el deportista no es solamente alguien que desarrolla determinadas capacidades físicas, sino una persona integral, con emociones, sensaciones y situaciones particulares que también deben ser contempladas.
En este contexto, destacó que muchas personas desarrollan tareas en los clubes de manera voluntaria y que existe un gran esfuerzo detrás de esas instituciones, por lo que resulta necesario acompañar y fortalecer a quienes sostienen cotidianamente esas estructuras.
Convertir las dificultades en oportunidades
Cabrera también planteó que los problemas que atraviesan actualmente a las instituciones deportivas no deberían convertirse solamente en motivos de frustración. “Tenemos que enfocar la energía en pensar lo que es una oportunidad de crecimiento”, sostuvo, y señaló que el desafío consiste en transformar las dificultades en acciones concretas, elaborar estrategias y, fundamentalmente, sostenerlas en el tiempo.
La segunda jornada de “Construyendo Convivencias en el Deporte” dejó así nuevos disparadores para continuar trabajando. Según adelantó Cabrera, durante los próximos días se realizará una devolución de lo trabajado y se definirá la fecha de un nuevo encuentro.
La propuesta busca que los distintos actores del deporte local puedan seguir sumándose, compartir sus problemáticas y construir herramientas colectivas que contribuyan a mejorar la convivencia y la calidad institucional de los clubes de Necochea.












