Con dos títulos en la Copa de Plata, en las categorías Sub-14 y Sub-16, y un subcampeonato en Sub-18, el proyecto Necochea Voley tuvo una destacada participación en la 13ª edición del Open Neco. Su entrenador, Federico Defrance, junto a los jugadores, visitó Zoom El Deportivo y compartió las sensaciones de una experiencia que fue mucho más que una competencia: un sueño cumplido y el comienzo de un camino.
Hay experiencias deportivas que se miden en resultados y otras que dejan recuerdos difíciles de olvidar. Para Necochea Voley, la participación en la 13ª edición del Open Neco tuvo un poco de ambas. En apenas 40 días de preparación, con cinco entrenamientos y dos partidos amistosos, un grupo de jóvenes jugadores de diferentes clubes de la ciudad logró conformar equipos competitivos, representar a Necochea y conseguir resultados destacados frente a instituciones de distintos puntos del país.
El balance fue más que positivo: dos consagraciones en la Copa de Plata, en Sub-14 y Sub-16, y el subcampeonato en la misma categoría de Sub-18. Una actuación que confirmó el potencial de los chicos y, sobre todo, la importancia de generar espacios para que el vóley local siga creciendo.
En diálogo con Zoom, el entrenador y coordinador del proyecto, Federico Defrance, acompañado por Bautista Díaz, Gael Ponce, Thiago Casó, Thiago Herrera, Jano Defrance, Genaro Milla, Franco Martínez y Mirko Torres, repasó una experiencia que tuvo mucho trabajo detrás y una enorme carga emocional.

“Fue un fin de semana bastante agotador, fructífero y emotivo. Estamos recomponiéndonos, volviendo a las actividades normales, disfrutando de los logros obtenidos y mirando hacia el futuro”, contó Defrance
El proyecto nació a partir de una convocatoria en las categorías Sub-14, Sub-16 y Sub-18, con el objetivo inicial de participar del Open Neco. La propuesta reunió a jugadores de diferentes clubes y contó con el acompañamiento de otros entrenadores: Matías Montiel, a cargo de Sub-16, y Julián Cloutet, de Sub-18, además de los asistentes Joaquín Antunes y Agustín Piesco.
La intención, aclaró Federico, nunca fue que los chicos dejaran sus instituciones de origen, sino todo lo contrario: generar un espacio de encuentro para que puedan representar a Necochea en competencias de mayor nivel y sumar experiencias.
“Nosotros no queremos arrastrar a nadie, queremos que ellos sigan en sus clubes. La idea es que cuando sean convocados a una selección puedan venir y participar”, explicó.
Una experiencia que unió a todos
Más allá de los resultados, uno de los aspectos que más valoró el entrenador fue la convivencia entre chicos que habitualmente defienden diferentes camisetas.
“Durante tres días todos fueron una familia, todos eran un equipo unido. La rivalidad quedó completamente afuera. Se reían, iban para todos lados juntos, festejaban. Fue algo completamente diferente”, destacó.
Los propios jugadores también compartieron sus sensaciones y coincidieron en que fue una experiencia muy especial, tanto por la posibilidad de competir frente a equipos desconocidos como por el vínculo que lograron construir.
“Fue bastante intenso, estuvo bueno y es un recuerdo más para la historia del equipo. Me divertí y me gustó jugar con todos”, expresó uno de los jóvenes.
Además, enfrentarse con instituciones que tienen una mayor frecuencia de competencia representó una oportunidad de aprendizaje. Equipos como Vélez, Lanús y Cipolletti llegaron con un recorrido deportivo importante, algo que permitió medir el nivel de los representantes locales.
En ese contexto, hubo actuaciones que despertaron especial atención. En Sub-16, el equipo protagonizó un partido muy ajustado ante Vélez A, donde Benjamín López fue elegido MVP. Incluso, el entrenador de la institución bonaerense felicitó al cuerpo técnico y a los jugadores, y manifestó su interés en que algunos de los chicos puedan acercarse a realizar pruebas.
También en Sub-14 hubo actuaciones destacadas frente a Vélez. Necochea había conseguido vencerlo en la fase clasificatoria y, posteriormente, volvió a protagonizar un encuentro muy parejo en los cuartos de final.
Para Defrance, recibir el reconocimiento de entrenadores de instituciones con tanta trayectoria en el vóley formativo fue motivo de orgullo.

El desafío de competir y crecer en Necochea
El entrenador también puso sobre la mesa una de las principales dificultades que atraviesa el vóley local: la falta de competencia regular y las limitaciones económicas que implica trasladarse a otras ciudades para disputar torneos.
Si bien Necochea cuenta con una liga local en las categorías Sub-14, Sub-16, Sub-18 y Sub-21, tanto en masculino como en femenino, considera necesario ampliar las posibilidades de competencia.
“Nos falta roce, nos falta mucho roce porque no hay partidos. Los equipos que vinieron al Open juegan todos los fines de semana, tienen doble entrenamiento y salen a competir. Nosotros, en cambio, tenemos muy pocas oportunidades”, explicó.
Por eso, uno de los objetivos del proyecto es continuar participando en torneos regionales y nacionales. Entre las próximas posibilidades aparece una competencia en Balcarce, prevista para el 28 de noviembre, destinada a los más chicos, y un importante torneo en Villa Gesell durante diciembre, donde se proyecta la participación de un seleccionado Sub-21.
Sin embargo, para sostener ese crecimiento será fundamental conseguir acompañamiento y apoyo económico que permita afrontar los viajes y las inscripciones.
“Fundamentalmente, lo que falta en Necochea es apoyo. La idea es que los chicos puedan salir a competir, representar a la ciudad y seguir sumando experiencias”, remarcó.
Un sueño que recién empieza
Sobre el cierre de la entrevista llegó uno de los momentos más emotivos. Federico quiso reconocer especialmente a los jugadores, a quienes no pudieron estar presentes, a las familias y a todo el cuerpo técnico que acompañó la iniciativa.
Y no ocultó lo que significó ver a sus dirigidos ingresar al Open Neco representando a la ciudad.
“Este proyecto es un sueño, y no me da vergüenza decirlo. Cuando entraron los chicos y se anunció la delegación de Necochea, se me llenaron los ojos de lágrimas. Fue un logro, un sueño muy grande hecho realidad”, confesó.
También agradeció a las empresas que acompañaron la propuesta, aunque reconoció que fueron pocas, y expresó el deseo de que ese respaldo pueda crecer para darle continuidad a un proyecto que tiene como principales destinatarios a los más jóvenes.
Porque detrás de las medallas, los partidos y los resultados, Necochea Volley consiguió algo todavía más importante: demostrar que hay talento, ganas y compromiso para representar a la ciudad.
El Open Neco fue una primera gran experiencia, pero también una puerta que se abrió para seguir creciendo. Y mientras los chicos ya piensan en nuevos desafíos, queda la certeza de que aquel sueño que comenzó con una convocatoria y apenas unos entrenamientos encontró en la cancha una hermosa razón para continuar.












