La infectóloga Belén Irungaray llevó tranquilidad sobre el hantavirus, aunque remarcó la importancia de la prevención y de conocer cómo se transmite la enfermedad, especialmente luego de los casos que tomaron repercusión nacional tras el brote detectado en un crucero que había partido desde el sur del país.
En diálogo con el programa Esta Mañana de NecRadio 98.3, la especialista explicó que el virus existe desde hace muchos años en Argentina y aclaró que no se trata de una enfermedad nueva ni comparable con lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19.
“No es para asustarse, es para saber”, sostuvo.

Irungaray explicó que el hantavirus se transmite principalmente a través de un tipo de ratón silvestre conocido como “colilargo”, que elimina el virus mediante saliva, orina y materia fecal.
Según detalló, el contagio suele producirse al inhalar partículas contaminadas en lugares cerrados o poco ventilados, especialmente galpones, espacios rurales o sitios abandonados.
“El problema es aerosolizar el polvo contaminado”, señaló.
En ese sentido, recomendó ventilar ambientes antes de limpiarlos, utilizar barbijo y evitar barrer en seco.
“Lo ideal es abrir el lugar, usar lavandina o limpiar sin levantar polvo”, explicó.
La médica confirmó además que Necochea forma parte de la zona epidemiológica donde existen casos de hantavirus, aunque aclaró que los contagios son poco frecuentes.
“En nuestra zona solemos tener uno o dos casos por año”, indicó.
Durante la entrevista también reveló que recientemente hubo un caso positivo en Necochea vinculado a un trabajador rural, quien debió ser internado pero evolucionó favorablemente.
Además, explicó que los síntomas iniciales pueden confundirse fácilmente con una gripe común.
“Empieza con fiebre, dolores musculares y malestar general”, detalló.
Uno de los puntos más importantes que abordó fue la posibilidad de transmisión entre personas, algo que durante años se consideró improbable.
Hoy, según indicó, se sabe que ciertas variantes del virus —especialmente la denominada “Andes”, presente en la Patagonia— sí pueden transmitirse entre contactos estrechos.
“No es comparable con el COVID ni estamos cerca de una situación así”, aclaró.
La infectóloga explicó que el contagio entre personas requiere contacto estrecho y prolongado, generalmente en espacios cerrados o de convivencia cercana.
También remarcó que actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico, por lo que el abordaje médico se basa en sostén clínico y atención temprana.
“Lo más importante es sospecharlo rápido”, afirmó.
Finalmente, insistió en la necesidad de no generar alarma innecesaria, aunque sí incorporar hábitos preventivos tanto en ámbitos rurales como urbanos.
“La prevención es educación”, concluyó.












