La Fiscalía de Delitos Culposos solicitó la elevación a juicio de la causa que investiga el trágico choque ocurrido el 8 de junio pasado en el kilómetro 43 de la Ruta Provincial 88, donde murieron el médico Diego Quiroz y su hijastro, Iñaki Mendizábal, de 7 años, y resultó gravemente herida Yanina Liani.

El pedido fue firmado por el fiscal Rodolfo Moure y alcanza a Raúl Alejandro Lozano García, conductor del camión involucrado, y a Jorge Alejandro Frank, propietario del rodado. Ambos están imputados por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente, la pluralidad de víctimas fatales y la culpa temeraria, además de lesiones culposas agravadas.
Según la investigación, Lozano García se incorporó a la ruta desde la báscula “La Ballenera” al mando de un camión Mercedes Benz L1114 con acoplado cargado con cereal, sin contar con licencia habilitante y con el vehículo en condiciones mecánicas deficientes. Las pericias determinaron que el rodado carecía de VTV, presentaba fallas en las luces y tenía elementos reflectivos deteriorados, lo que reducía severamente su visibilidad.
En ese contexto, el automóvil conducido por Quiroz, un Mercedes Benz GLA200 que circulaba en sentido a Mar del Plata, no logró advertir la presencia del acoplado hasta que fue demasiado tarde. El impacto fue inevitable y provocó la muerte inmediata del conductor y del niño, mientras que Liani sufrió lesiones de extrema gravedad.
La Fiscalía también responsabilizó a Frank por haber permitido la circulación del camión en esas condiciones y haberlo entregado a una persona sin habilitación para conducir. Para Moure, su experiencia como camionero agrava su responsabilidad en los hechos.
El fiscal descartó planteos de nulidad sobre el informe toxicológico realizado a Quiroz y aclaró que, aun existiendo dudas sobre algunos resultados, ello no modifica la responsabilidad central atribuida a los imputados. “En el derecho penal culposo no existe la compensación de culpas”, subrayó.
Otro punto relevante del expediente es la falta de señalización que advierta la salida de camiones desde la báscula, situación que la Fiscalía calificó como “una verdadera trampa mortal”. Además, se destacó que al momento del siniestro había escasa luz natural y el camión no contaba con elementos adecuados para ser visible.
Si el Juzgado de Garantías hace lugar al pedido, la causa será remitida a un Tribunal Correccional para el desarrollo del juicio oral, donde se evaluarán las responsabilidades penales por una tragedia que, según la acusación, pudo y debió evitarse.












