Un histórico caserón ubicado en calle 59 y 54 de Necochea volvió a la vida tras permanecer cerrado durante 18 años, pero en medio de su recuperación como espacio cultural sufrió un duro golpe: un robo pocas horas después de su inauguración.
El lugar, impulsado por Teresa Sánchez, fue transformado en un multiespacio donde se dictan talleres, funcionan actividades culturales y se promueve la vida comunitaria. La propuesta incluye desde clases de teatro, yoga y canto hasta encuentros de arte, danza y espacios recreativos, además de una cafetería abierta al público.
“Es una casa, no un negocio. La idea es que la gente venga, comparta y se sienta parte”, explicó la responsable del proyecto, que nació con el objetivo de ofrecer un lugar accesible para trabajar, enseñar o desarrollar actividades sin las dificultades habituales de alquilar un local.
La recuperación del caserón implicó un gran esfuerzo: el predio estaba completamente abandonado y debieron retirar más de una decena de camiones de basura para ponerlo en condiciones. La restauración buscó mantener la esencia original de la vivienda, conservando detalles históricos como pisos, techos y estructuras de época.
Sin embargo, tras la inauguración del patio con un festival de música y arte, el espacio fue víctima de un robo. Al día siguiente, los responsables encontraron el lugar revuelto y constataron la falta de equipos de sonido, herramientas de trabajo y pertenencias de quienes desarrollan actividades allí.
Además, los emprendedores que funcionan dentro del predio también fueron afectados: en el sector de barbería sustrajeron prácticamente todas las herramientas necesarias para trabajar.
Pese al golpe, el proyecto continúa en pie. Desde el espacio lanzaron una rifa solidaria para recuperar lo perdido y seguir sosteniendo las actividades. También impulsan la creación de una membresía para quienes quieran colaborar con el funcionamiento del lugar.
Más allá de lo ocurrido, el caserón ya se consolidó como un punto de encuentro cultural en la ciudad, con propuestas para todas las edades y una fuerte impronta comunitaria basada en el arte, la inclusión y la solidaridad.











