Transición ordenada y lista única

El sindicato de trabajadores municipales de Necochea atraviesa un proceso de recambio dirigencial que se dará de manera ordenada y con fuerte respaldo interno. En marzo, Gastón Díaz asumirá como nuevo secretario general, sucediendo a Alberto Giménez, quien culmina su mandato tras varios años al frente del gremio.
El proceso electoral se desarrolla con lista única, luego de cumplirse los plazos estatutarios y no presentarse listas opositoras. Las elecciones se realizarán el 9 de marzo, el 10 finalizará el mandato actual y el 11 de marzo se concretará formalmente la asunción de la nueva conducción, que tendrá un mandato de cuatro años.
Un traspaso generacional poco común
Durante la entrevista, Giménez destacó el valor de una transición que no es habitual en el mundo sindical, donde muchas veces los liderazgos se prolongan indefinidamente. Señaló que el recambio es parte natural de los procesos colectivos y que la decisión de dar un paso al costado responde a la convicción de fortalecer al gremio y no a cuestiones personales.
Remarcó que la nueva conducción está integrada por trabajadores jóvenes, con formación gremial, compromiso y una mirada renovada, pero con continuidad en los valores históricos del sindicato. Según explicó, el objetivo es acompañar desde la experiencia sin interferir en la toma de decisiones.
Unidad como base del fortalecimiento gremial
Por su parte, Gastón Díaz subrayó que la lista de unidad no fue una imposición, sino el resultado de un proceso abierto, democrático y participativo. Indicó que todos los sectores tuvieron la posibilidad de presentar alternativas y que la conformación actual refleja consenso y respaldo mayoritario.
También resaltó el gesto político y humano de la conducción saliente, al facilitar el recambio generacional y promover la participación de nuevas caras, algo que no suele ser frecuente en estructuras sindicales tradicionales.
Salarios municipales, el principal reclamo
En cuanto a la situación laboral, tanto Giménez como Díaz coincidieron en que el salario municipal atraviesa un momento crítico. La inflación y la pérdida sostenida del poder adquisitivo hacen que los ingresos resulten insuficientes para cubrir los gastos básicos.
Actualmente, el último aumento salarial fue del 8% en octubre, un porcentaje que quedó rápidamente desfasado frente al aumento del costo de vida. Por ese motivo, el gremio ya solicitó la reapertura de paritarias, y se prevé una reunión con el Ejecutivo municipal alrededor del 14 de febrero.
El reclamo alcanza a todos los trabajadores por igual, ya que los aumentos se aplican de manera porcentual sin distinción de escalas, lo que deja especialmente expuestos a quienes perciben los sueldos más bajos.
Más allá del salario: el rol social del sindicato
Desde el sindicato remarcaron que la tarea gremial no se limita a las paritarias. La organización sostiene una agenda activa de acompañamiento social, con entrega de útiles escolares, actividades deportivas, recreativas y espacios de integración para las familias municipales.
Entre las iniciativas se destacan propuestas vinculadas al deporte, la pesca, el fútbol, el bowling y otras actividades que buscan fortalecer el sentido de pertenencia y el vínculo entre afiliados.
Logros, pendientes y proyección
Giménez repasó algunos avances alcanzados durante su gestión, como la eliminación de la figura del destajo, que generaba inestabilidad laboral, y el pase de numerosos trabajadores de 30 a 40 horas semanales, mejorando ingresos y condiciones laborales. No obstante, reconoció que aún quedan pendientes, como completar ese proceso para alrededor de un centenar de trabajadores.
También destacó la creciente participación de mujeres en la nueva conducción sindical y valoró el compromiso de quienes decidieron involucrarse activamente en la vida gremial.
Un gremio cercano a la comunidad
Ambos dirigentes coincidieron en remarcar que el trabajador municipal es una figura clave en la vida cotidiana de la ciudad, presente desde el nacimiento hasta el final de la vida de cada vecino. En ese sentido, señalaron que el municipio y la sociedad deben reconocer el rol estratégico que cumplen y la necesidad de mejorar sus condiciones laborales.
Con un recambio ordenado, una conducción de unidad y un escenario económico desafiante, el sindicato municipal se prepara para una nueva etapa, con el salario como prioridad inmediata y la continuidad del trabajo gremial como eje central.












