El Club Rivadavia de Necochea celebró el pasado domingo 113 años de vida, reafirmando su lugar como el decano del fútbol local y una de las instituciones deportivas más tradicionales de la ciudad. Con más de un siglo de historia, el club atraviesa una etapa de reconstrucción institucional y crecimiento deportivo bajo la presidencia de Sol Birge, quien conduce la entidad desde diciembre de 2018.
En diálogo con Zoom el Deportivo, la dirigente repasó el camino recorrido desde que asumió la conducción del club, en un contexto complicado.

“Cuando llegamos, el club estaba intervenido administrativamente, sin personería jurídica y con deudas importantes. Fuimos ordenando todo de a poco y hoy estamos al día en lo legal y en lo financiero”, explicó.
Obras y mejoras en la infraestructura
Durante estos años, Rivadavia encaró numerosas obras tanto en la sede social como en el predio deportivo.
Entre las principales mejoras se destacan:
- Renovación del salón de fiestas de la sede, con nuevas modificaciones edilicias, barra y piso.
- Reparación completa de la losa del gimnasio y colocación de piso flotante deportivo.
- Compra de tractor y bomba de agua para mantenimiento de las canchas.
- Instalación de luces LED en la cancha auxiliar.
- Alambrado perimetral del campo auxiliar.
- Sistema de riego y nuevo alumbrado LED en la cancha principal.
“Siempre tratamos de mejorar los espacios para las chicas y los chicos que entrenan todos los días. Muchas de las obras no se ven, pero son fundamentales para que el club funcione”, señaló Birge.
Un club con más de 500 deportistas
Actualmente Rivadavia cuenta con más de 500 socios deportistas distribuidos en 11 disciplinas, entre ellas:
- Fútbol
- Básquet masculino y femenino
- Maxi básquet
- Vóley masculino y femenino
- Maxi vóley
- Taekwondo
- Acrobacia deportiva
- Danzas
- Actividades recreativas
Muchas de estas actividades funcionan gracias al trabajo de subcomisiones y familias, que colaboran con la organización de cada disciplina.
“Eso es lo que nos permite como comisión directiva ocuparnos de lo administrativo y de las obras. Cada disciplina tiene gente que trabaja muchísimo para que todo funcione”, destacó la presidenta.
El desafío de sostener el club
Más allá del crecimiento, Birge reconoció que la conducción de una institución deportiva implica un gran desgaste personal.
“Lo negativo es el cansancio y el tiempo que demanda el club. Pero lo positivo es ver todo lo que se logró y cómo fue creciendo el lugar”.
Actualmente Rivadavia no cuenta con una gran masa de socios activos que aporten sin practicar deportes, algo que era habitual décadas atrás.
“Hoy la mayoría de los socios son deportistas. El socio que pagaba solo para colaborar prácticamente se perdió”, explicó.
Las tribunas del Panamericano
Uno de los temas pendientes es la habilitación de las tribunas del estadio Panamericano, que permanecen cerradas por precaución.
El club deberá realizar informes técnicos para determinar si requieren obras estructurales antes de volver a utilizarlas.
“La idea es empezar por la tribuna que da a la calle 82, que es la que más se usa en el fútbol infantil”, indicó.
Convivencia en el fútbol infantil
Otro desafío tiene que ver con el comportamiento de algunas familias en el fútbol infantil.
Birge señaló que en los últimos años se registraron situaciones de tensión en algunos encuentros.
“A veces los adultos se olvidan que están jugando chicos. Pero lo venimos manejando bien. Incluso el árbitro puede parar el partido hasta que una persona se retire si genera problemas”.
Un proyecto que sigue creciendo
Pese a las dificultades, el balance de gestión es positivo y el club continúa proyectando nuevas mejoras.
El objetivo es seguir fortaleciendo la infraestructura, sumar actividades y consolidar el crecimiento deportivo de la institución.
“Siempre estamos pensando cuál es el próximo paso. Rivadavia es un club muy grande y queremos seguir mejorándolo para quienes lo viven todos los días”.
A 113 años de su fundación, el decano del fútbol necochense continúa reinventándose, sostenido por el trabajo de dirigentes, familias y deportistas que mantienen viva la historia de una de las instituciones más emblemáticas de Necochea.












