El Club Rivadavia continúa con su preparación de cara a una nueva temporada, apostando a un proyecto sostenido en el tiempo, con fuerte protagonismo de sus divisiones formativas y un plantel de Primera División con base juvenil.
Así lo expresaron Mauro Mazzucchelli, entrenador de Primera y coordinador general, e Ian Arguello, entrenador de formativas, en diálogo con Zoom El Deportivo.
Una preparación que da resultados
Desde hace varios años, el club viene implementando una metodología de trabajo que incluye una pretemporada extendida y planificación anticipada, algo que, según destacaron, ha dado buenos resultados.

“Hace cinco años que trabajamos con esta metodología y nos viene rindiendo muy bien, sobre todo en la preparación y en la prevención de lesiones”, explicó Mazzucchelli.
El equipo retomó los entrenamientos a comienzos de enero, tras cerrar el año en diciembre, manteniendo una línea de trabajo sostenida.
Competencia clave en Mar del Plata
Uno de los pilares del proyecto es la participación en el torneo de Mar del Plata, donde Rivadavia compite con varias categorías formativas y Primera División.
Actualmente, el club presenta equipos desde Pre-Mini hasta U17, lo que marca un crecimiento en la base de jugadores.
“Es una competencia de mucho nivel y muy positiva para el desarrollo de los chicos”, señaló Arguello.

Además, destacaron la importancia logística de poder competir con varias categorías en simultáneo, lo que facilita la organización de viajes y la continuidad del proyecto.
Una vidriera para los jugadores
La participación en la liga marplatense también funciona como una plataforma para que los jugadores sean observados por clubes de mayor nivel.
“Que se lleven jugadores habla bien del trabajo que estamos haciendo”, remarcó Mazzucchelli.
En ese sentido, mencionaron casos recientes de jugadores que fueron captados por clubes importantes, lo que representa tanto una oportunidad como un desafío para el club.
Un plantel joven en Primera
De cara al inicio de la temporada, Rivadavia contará con un plantel mayormente juvenil, con algunos refuerzos y regresos.
Entre las novedades, se destaca la vuelta de Santi Parigino y la incorporación de jugadores provenientes de otras ciudades, mientras que también habrá una baja importante por el retiro de un referente.
“Vamos a dar pelea con un equipo joven. En una liga tan competitiva nunca te podés relajar”, afirmó Mazzucchelli.
Incertidumbre en el torneo local
Uno de los puntos más críticos planteados durante la entrevista fue la organización del torneo local, que aún genera incertidumbre a pocos días de su inicio.
Según indicaron, la falta de comunicación y planificación por parte de la asociación complica el trabajo de los entrenadores.
“No sabemos cómo se va a jugar ni si realmente se empieza. Falta organización y participación de los entrenadores en las decisiones”, señalaron.
Además, cuestionaron las diferencias reglamentarias entre competencias, lo que obliga a los jugadores a adaptarse constantemente.
“No puede ser que juguemos con reglas distintas según el torneo. Eso termina perjudicando a los chicos”, remarcaron.
El valor de la formación y la continuidad
Más allá de la competencia, desde el club destacaron la importancia del trabajo formativo y el desarrollo a largo plazo.
“El objetivo es seguir creciendo, sumar experiencia en Mar del Plata y formar jugadores”, coincidieron.
Un proyecto inclusivo que crece
Por otro lado, Rivadavia continúa impulsando el proyecto de básquet inclusivo, coordinado por la profesora Paola Balsarini, que se desarrolla tres veces por semana.
La iniciativa, que comenzó el año pasado, sigue sumando participantes y se consolida como un espacio fundamental dentro del club.
“Es un proyecto muy lindo, que crece y le da oportunidades a muchos chicos”, destacaron.












